A TODO VOLUMEN - HISTORIAS DE TAPAS DEL ROCK ARGENTINO


SEBASTIAN RAMOS - MARCELO MORAN

1ra Edicion:2008
Editorial:Varias


Si el rock hecho en Argentina se destaca por sobre todas las demás formas que adoptó el rock’n’roll en Hispanoamérica, esa misma identidad se refleja en las tapas de esos discos. Ya desde el comienzo, artistas, ilustradores, fotógrafos, diseñadores y los mismos músicos se preocuparon por desplegar una identidad propia, signada por la ironía, las referencias y los guiños a la época y los avatares de este país tan extraño en el que les tocó componer y cantar.
Por eso, el reciente A todo volumen, del periodista Sebastián Ramos con colaboración de Marcelo Morán, recopila apenas un centenar de las historias detrás de esas tapas que –muchas veces dicen tanto como los discos que contenían.

Dicen que una imagen vale por mil palabras. Pero una imagen en la portada de un disco tiene un valor más preciso: vale por las ocho o diez canciones que contiene la placa. O al menos eso sucedía en las épocas de los vinilos, esos objetos incómodos para llevar, pero del tamaño exacto para sostener mientras sonaba la música en cuestión.
Y tan recordado sigue siendo, que el heroico A todo volumen, tal como reza su subtítulo, recorre algunas historias de las tapas del rock argentino, reproduce aquel tamaño. A tal punto, que no les importa a Ramos y Morán llevar casi de prepo las tapas de los compact elegidos a esa proporción, aunque la reproducción termine sufriendo un poco en el camino.
“Tuvimos cierta resistencia en un principio por parte del diseñador, pero lo convencimos”, confiesa con una sonrisa pícara Ramos, que terminó logrando un imposible, aún con ciertas imperfecciones a flor de piel: imaginar lo que sería toda una colección del rock argentino íntegramente en el formato que debe ser, aun en tiempos de la inminente desaparición de todo formato físico de semejante colección: el del vinilo.

Uno de los primeros logros de esta historia –que no es historia con mayúscula porque no pretende ordenarlas todas en una sola, sino apenas si recorre algunas historias de las tapas más curiosas, más originales o simplemente más recordables – es la de ponerle a cada tapa un nombre propio, y en ese mismo movimiento recuperar ciertos otros nombres del olvido. Porque, además de los nombres más famosos de ese curioso arte de ponerle tapa a un disco de rock – de Juan Gatti a Rocambole, digamos, por nombrar a dos de los más heroicos responsables del arte del vinilo al compact, y confesos preferidos de los autores –, Ramos y Morán desempolvan más de una autoría perdida, con el simple mecanismo de poner una tapa memorable en el centro de la escena, y hacer hablar a sus responsables. “Lo que más nos terminó costando fue averiguar los créditos de aquellos discos históricos, porque nadie sabía bien quién los había hecho”, confirma Ramos, que pone como ejemplo los dibujos de las tapas de Pappo’s Blues, o el detalle descubierto con paciencia de arqueólogo, sobre la verdadera autora de la foto de estudio del disco debut de Todos Tus Muertos, nominalmente obra de Andy Cherniavsky, pero en realidad a cargo de Hilda Lizarazu, su ayudante en aquel momento.

Fruto de un trabajo de poco menos de una década, A todo volumen comenzó como un juego, según les gusta decir a sus autores. “Nos colgábamos con Marcelo a escuchar música, y a redescubrir esas tapas”, recuerda Ramos. Si se le pide un punto de partida, termina mencionando un disco de Crucis, y uno de la Pesada del Rock. “El volumen tres, el de las calcomanías pegadas, que terminó fuera del libro”, precisa. Cada tapa devela una historia, y cada historia destapa algún personaje, como la fotógrafa Nora Lezano, o el artista Nessi Cohen, autor del arte de tapa de los discos de Don Cornelio. “Los primeros en descubrir cosas fuimos nosotros, porque yo no sabía la verdadera historia del luchador de sumo en la tapa del último disco del grupo de Luca, o pasé toda mi vida pensando que el dibujo en la portada del primer disco de Don Cornelio, uno de mis preferidos, era una figura femenina, y al hablar con Nessi descubrí que no se trataba de eso, sino de un pajarraco”.

Paso a paso, sin embargo, el juego de A todo volumen termina demostrando algo que apenas si destaca Rocambole en una mini entrevista incluida en el libro: que el rock local logró crear una estética propia. Eso que se escucha en la música, al compararla con la de otros países de habla hispana intentando hacer su propia versión del rock anglosajón, se percibe también en las tapas. “Desde el primer disco de Almendra, con una tapa dibujada por Spinetta, se plantea otra forma de darle gráfica al rock”, explica Rocambole. “En ese sentido el rock nacional ha tenido desde sus orígenes una línea de pensamiento, que insistía en acompañar con una gráfica en particular que, además, expresaba lo que pasaba musicalmente con la cultura joven y las rebeldías del momento.” Con referentes mínimos –como la tapa del primer disco de V8, por ejemplo– o máximos –las de Las Manos Santas van a Misa de Las manos de Filippi o Versus de Illya Kuryaki, cuyos librillos del CD están llenos de citas, todo tiene lugar en el caprichoso cambalache del rock nacional y del libro de Ramos y Morán, que apenas si se ordena detrás de un orden cronológico pero, como todo laberinto, sólo se sale de él por arriba, y desde ahí, claro, se puede ir recorriéndolo con conocimiento de causa.

“Es que nunca tuvimos la idea de que fuese un trabajo enciclopédico, es apenas una mirada”, se excusa Ramos. Y detrás de esa excusa se encolumnan todos los nombres redescubiertos en cada una de las historias reconstruidas. Y entonces la mirada de Ramos y Morán funciona como punto de partida, y todos los caminos llevan al centro. A un vinilo que siempre es difícil de llevar, sí, pero cuando comienza a girar –y a sonar– queda claro que tiene el tamaño justo. Para perderse en cada una de las imágenes. Y descubrir, página tras página, portada a portada, una historia más de esa hermosa leyenda – y también presente – de algo llamado Rock argentino.

Martín Pérez para Pagina 12


Alguna muestra:

Pescado Rabioso - Artaud
1973 Talent/Microfón
Diseño Juan Gatti/Luis Alberto Spinetta

No seas cuadrado. No seas cuadrado. No seas cuadrado. La tapa del disco Artaud no era cuadrada. ¿Por qué? Por tipos como Artaud. La portada era, sí, verde y con brillos amarillos. Y era informe, con cuatro puntas no aptas para las bateas de los ’70. La idea, consensuada con el propio Spinetta, fue de Juan Gatti, el artista responsable de varias de las mejores tapas de los primeros años del rock argentino. Es su obra maestra para toda una generación, y recordada como una de las joyas del diseño de portada de todos los tiempos. “En ese momento la hicimos con Luis Alberto y quedó como un delirio, porque realmente estábamos volados, pero no por las drogas, sino como en estado de permanente alucinación. Hicimos esa tapa que no entraba en ningún stand y las tiendas de discos nos querían matar porque no sabían cómo exhibirlo, la gente no lo podía guardar. Fue un objeto muy incómodo y movilizador para la época.”

Los Gatos - Rock de la mujer perdida
1970 RCA
Foto Oscar Bony

Rock de la mujer perdida se llamaba originalmente Rock de la mujer podrida, pero según el propio Nebbia “a la compañía discográfica le pareció muy agresivo y le cambié el título. En ese momento me pareció que estaba bien, que la esencia era la misma”. Sigue Litto: “En la portada queríamos una mujer que respondiera a la bohemia del personaje al que se refiere la letra de la canción... y encontramos a esta chica que laburaba en una boutique de la Galería del Este, sobre avenida Santa Fe”. La primera fotografía que vieron Ciro Fogliatta y Bony para la tapa fue de un banco de imágenes, en la que la modelo, según el tecladista, “era el triple de gorda y con una ropa de lencería negra espectacular. No se podían conseguir los derechos, pero nos propusimos mantener ese espíritu. Es una tapa muy loca, porque quedó esa historia dando vueltas que aseguraba que la mina de la foto era yo, vestido de mujer. A mucha gente, si le decías que era soy yo, le tirabas la moral abajo. Los argentinos somos supermitómanos y ese tipo de cosas nos encantan”.

Seru Giran - Grasa de las capitales
1979 Sazam Records
Foto Rubén Andon Arte Rodolfo Bozzolo

“La idea fue mía”, dice Charly García. “Estaba podrido de todas esas revistas tipo Gente, que eran tan caretas. Habíamos compuesto ese disco para ir al choque directamente. Las canciones eran más pesadas, más contestatarias. Había que salir de la grasa, de la mediocridad. Era una época en que el rock todavía estaba en contra de la música comercial: era nosotros contra el mundo. Y la revista Gente era el enemigo.” Cada uno eligió su personaje. Pedro Aznar, el oficinista nerd (“lo tomé prestado de una performance que hacía Miguel Zavaleta en su grupo Bubu”). David Lebón, el rugbier. Oscar Moro, el carnicero. Y García, el empleado de estación de servicio “con crítica a las petroleras que se llenan de dinero y manejan el mundo a su antojo”, remata Charly. Sí, en los ’80 también. El titular que aparece a la derecha de la tapa (“Descubrimos los dobles de Seru Giran”) también tiene destinatario: un comentario crítico escrito por el poeta y periodista Pipo Lernoud en el Expreso Imaginario sobre un show que Seru Giran ofreció en Obras. La frase incluida como titular también tiene su cuentito. Dice Charly: “Cuando estuve en Brasil, en la primera época de Seru, hubo toda una campaña en contra mío. Las notas eran del tipo: ‘Charly se olvidó de nosotros’. Hubo una que tituló con ‘Charly García, ¿ídolo o qué?’, y empapelaron la ciudad con el aviso de la revista... una grasada total”.

En las más de cien tapas revisadas se encuentran trabajos de Juan Gatti, Daniel Melgarejo, Oscar Bony, Luis Alberto Spinetta, José Luis Perotta, Martiniano Arce, Marcos López, Crist, Uberto Sagramoso, Caloi, Eduardo Marti, Renata Schuscheim, Federico Klemm, Rocambole, Mariano Galperín, Nessy Cohen, Andy Cherniavsky, Rubén Andón, Marcelo Gabriela, Charly García, Rubén Vázquez (Nebur) y Alejandro Ros, entre muchos otros.

TANGUITO, LA VERDADERA HISTORIA

VICTOR PINTOS
1ra Edición:
1993
Editorial:
Planeta

José Alberto Iglesias, también conocido como Tanguito, Tango, Ramsés VII, Donovan, El Protestón o Susano Valdez, murió una madrugada de 1972, antes de cumplir los veintisiete años, aplastado por las ruedas de un tren, a unas cuadras de la estación Pacífico.
No tuvo dinero ni popularidad durante su corta vida.

Escribió un puñado de canciones, de las cuales sólo una llegó a ser realmente famosa: La Balsa, compuesta a medias con Litto Nebbia en el bar La Perla del Once. De las otras, sólo queda una precaria grabación aparecida después de su muerte, realizada cuando ya estaba semidestruido por las drogas y los electroshocks que le daban en el Borda, cuando ya había perdido gran parte de la magia que lo hizo legendario entre los primeros hippies y músicos de rock argentinos, y demasiado provocativo para la policía que lo persiguió implacablemente hasta encerrarlo en el manicomio.
Algunos aseguran que era un ser fuera de lo común; otros dicen que el mito supera largamente el moderado talento que tenía como músico. Todas las personas que lo conocieron bien aparecen en las páginas de este libro, cuya investigación demandó casi siete años de trabajo a Víctor Pintos.
Hoy, cuando Tango se ha convertido en un fenómeno de masas, este libro se vuelve imprescindible para conocer la verdadera historia de Tanguito, su lirismo, su locura y su autodestrucción, y cómo fueron en Buenos Aires aquellos años dorados e ingenuos del amor y la paz, de la revolución del sexo y el rock en una sociedad hipócrita y temerosa de los cambios que iban a ocurrir inevitablemente.


El autor de este libro, nos cuenta como y que lo llevó a escribir este libro.

Comencé esta investigación que reconstruye la vida de Tanguito en el verano de 1982, para una nota que publicó la revista Expreso Imaginario en el número de abril de ese año.
La retomé en 1987, cuando Marcelo Piñeyro me convocó para que hiciera un informe periodístico en el que pudiera basar el guión de una película con la que quería debutar como realizador.
Inmediatamente después de que entregara el material, Piñeyro y Juan Carlos Muñiz iniciaron la escritura de los primeros guiones de Tango feroz, cuya versión definitiva escribieron el director y Aída Bortnik. A medida que el proyecto de la película apuntaba cada vez más claramente a recrear la leyenda, y no la vida real de Tango, me fui convenciendo de que alguien tendría que escribir el libro con la verdadera historia. Por eso continué con mi acercamiento al personaje real que había generado el mito.
En el verano del 93, después de haber trabajado en la preproducción de Tango Feroz como asesor musical, me puse a ordenar los casi 200 reportajes con distintas personas que había hecho sobre Tanguito durante once años. Y, como en las novelas de espionaje, sobre esos tramos finales del trabajo surgieron los datos y los testimonios decisivos par rearmar fidedignamente la historia.
Por ejemplo, la aparición de Tango Bis, el personaje que nunca había aceptado hablar de su especial relación con Tanguito. O los datos sobre el Borda, que me facilitó uno de los médicos que dirigieron el servicio de drogadictos que existía allí en 1972. O los relatos de quienes compartieron con Tango sus últimos días de encierro en ese neuropsiquiátrico, y lo vieron escapar en la mañana del 19 de mayo.

Con los testimonios de medio centenar de informantes -familiares, amigos y conocidos-, y una completa carpeta de recortes, material diverso de archivo, registros de su paso por escuelas, comisarías, hospitales y cárceles, me puse a escribir el libro a comienzos del 93, mientras Piñeyro se moría de ansiedad porque había terminado su película y todavía no tenía fecha de estreno.

Descarté la narración novelada porque creí no tener la autoridad suficiente: mal podía ser el relator de su vida, si no lo conocí personalmente. Además, me resultaba llamativo cómo se contraponían algunos testimonios con otros, sencillamente porque la memoria no siempre registra de la misma forma lo vivido, y es lógico que cada cual tenga su propia versión de lo que pasó.

Debido a eso, opté por la fórmula más sencilla y a la vez más heterogénea de contar la historia: encadenar los testimonios y conservarlos tal como figuran en las cintas, con su intensidad y su aspereza coloquial, y sus coincidencias y disensos. De esa forma, creo, el lector podrá sentir que está compartiendo una mesa de un bar -¿La Perla de Once?- con la gente más cercana a Tanguito, y que esa gente se ha decidido a contarle su historia. Así también, creo, este libro se conecta con la esencia de esa leyenda, que como todas las leyendas se transmitió oralmente a través deltiempo, creciendo, variando, distorsionándose a veces en el camino.

Mi especial recuerdo para Miguel Abuelo, que fue uno de los primeros que me ayudaron a entrar en la historia de Tango. Miguel murió el 26 de marzo de 1988. Creo que le habría gustado ver concluido el trabajo.

Espero que este libro permita a muchos recuperar algo del espíritu de los sesenta, década que en Buenos Aires no terminó cuando el calendario lo indica, ni cuando el hombre llegó a la Luna, sino en 1972, cuando un tren mató a Tanguito.

Por último, siento que esta historia tendrá su versión definitiva cuando Pipo Lernoud, Moris o Javier Martínez se decidan escribir un libro. Deseo que este trabajo mío sirva para sobrellevar la espera.
(N. de la R.: Este libro se terminó de imprimir en Agosto de 1993. En Setiembre de 1993 salio el libro escrito por Pipo Lernoud, posteado mas abajo en este blog)
Víctor Pintos
San Telmo, fin del invierno de 1993

TANGUITO Y LA CUEVA

PIPO LERNOUD
1ra Edición:1993
Editorial:Ediciones Prisma S.A.

Aquí se cuenta una aventura real.
Se describe una explosión generacional que cambió la música y la cultura argentinas.
De cómo un grupo de jóvenes inventaron nuevas palabras y nuevos sonidos para romper la dura costra de la sociedad argentina, el autoritarismo y la represión.
Una aventura que ha inspirado películas como Tango Feroz y de la cual nacieron canciones que están en el inconsciente colectivo.

El autor, Pipo Lernoud, escritor y periodista, formó parte del grupo de la Cueva, que inició el rock nacional.
Fue coprotagonista de las aventuras narradas en este libro, y las cuenta desde adentro.
A los veinte años compuso “La princesa dorada” junto con Tanguito, “Ayer nomás” junto con Moris y creó “Los Abuelos de la Nada” con Miguel Abuelo, escribiendo además sus primeras canciones. En la década del 70 fue fundador de la legendaria revista Expreso Imaginario.
En los 80 dirigió una revista muy popular dedicada al rock nacional: Cantarock.

Paralelamente se dedicó a la ecología agrícola compilando el único libro argentino sobre el tema: “Agricultura Orgánica”. Dedicado al periodismo y a la producción y distribución de alimentos sanos, vive parte del tiempo en su chacra orgánica en la Provincia de Buenos Aires.
A Pipo le gusta decir que pasa su vida “entre los cielos abiertos y el buen rock and roll”. “Tanguito y La Cueva” contiene historias de vida, anécdotas, reportajes y muchas de las canciones fundamentales para tocar en la guitarra.

TANGUITO

MARCELO GOBELLO
..El amor es mas fuerte.
1ra Edision:
1993
Editorial:
Distal

Quién fue Tanguito?
Justamente a partir de-su trágica muerte, José Alberto Iglesias, tal era su nombre verdadero, falleció el 19 de mayo de 1972 atropellado por un tren y después de haber pasado la última etapa de su existencia en comisarías, cárceles y manicomios se edificó el mito de Tanguito, el primer mito del rock nacional.

Tanguito cantaba y componía rock en castellano (tres palabras que ahora suenan familiares pero que a finales de los sesenta sencillamente no existían) con una pasión extraordinaria.
Junto a otros pioneros - como Moris, Litto Nebbia, Javier Martínez y Miguel Abuelo, entre tantos - gestó un movimiento que ya está más cerca de los treinta que de los veinte.
La discografía oficial de Tanguito es breve, se reduce a una sola placa, editada un año después de su muerte pero grabada en 1970, que incluye algunas de sus canciones más conocidas: Natural, Jinete, Amor de primavera y La balsa, compuesta a dúo con Nebbia en los baños del bar La Perla en el barrio de Once.

LA GENERACION "V"

MIGUEL GRINBERG
1ra Edicion:
2004
Editorial:
Emecè Editores

La insurrección contracultural de los 60 y sus herederos -el rock insubordinado de los 70, la conspiración acuariana de los 80 y la contestación ecologista de los 90-, ¿fueron digeridos por el sistema?
Los jóvenes que antes ostentaron la "V" de la victoria, ¿expresan hoy una generación de vencidos?
¿Qué ha sido de los poetas, bohemios, viajeros y místicos anarquistas, devotos de una sociedad visionaria, "verde" y equitativa?

MIGUEL GRINBERG, pionero del periodismo alternativo en la Argentina e idéologo de varios movimientos de vanguardia, realiza un análisis lúcido, sin falsas nostalgias, de estas y otras cuestiones.

En las páginas de este libro rescata sus vivencias e impresiones, transcribe proclamas y manifiestos de las diversas etapas, pasa revista a los hechos más significativos y brinda su punto de vista como protagonista y observador privilegiado de cruciales y auténticos fenómenos sociales, artísticos y culturales.

La Generación "V" -que incluye un profundo diálogo inédito con el crítico de arte Jorge Romero Brest- constituye un aporte fundamental, fresco y original para la comprensión e interpretación de nuestra historia reciente.

En librería Dickens - $ 12

ESTACION IMPOSIBLE

SEBASTIAN BENEDETTI - MARIO GRAZIANO
...Periodismo y contracultura de los 70s.
...La historia del Expreso Imaginario

1ra Edición:
2007
Editorial:
Marcelo Héctor Oliveri Editor

Los periodistas Martín Graciano y Sebastián Benedetti escribieron un libro que se llama “Estación Imposible. Periodismo y contracultura en los 70: la historia del Expreso Imaginario”.
El Expreso Imaginario fue una de las primeras y más gloriosas publicaciones de rock y contracultura de la Argentina, que se editó durante la última y más sangrienta dictadura militar que sacudiera a nuestra nación.
En ese contexto, personajes como Jorge Pistocchi, Pipo Lernoud, Alfredo Rosso, Claudio Kleiman, y Fernando Basabru (entre otros) comenzaron a acompañar desde la prensa el nacimiento de la cultura rock de la argentina.
El rock nacional, tal como lo conocemos, no existiría si no fuera por obras maestras del periodismo gráfico como el amado Expreso Imaginario y es por esa razón que este libro debe ser parte de la biblioteca de aquellas personas que consideren que el rock que se hizo (y se hace) acá es un verdadero sentimiento.

“Estación imposible es una excelente noticia bibliográfica, tanto para quienes se interesan por el pasado del rock argentino pensado como algo más que una selección de buenas canciones como para los lectores inquietos por la historia de la prensa en este bendito país. Y por supuesto, es una buena noticia para los que hoy arañamos las cinco décadas de vida y sabemos qué valioso fue aquel estímulo impreso para nuestra educación estética y, digámoslo de una vez, política.” (Sergio Pujol)

Aquí se cuenta y recuenta con suma precisión lo que fue el Expreso Imaginario –sus momentos y peripecias, sus hacedores y lectores, sus temas y estilos- pero también cuando y por qué fue lo que fue.
Nos sitúa en el contexto de la contracultura versión argentina, con sus fanzines, sus bocetos, sus búsquedas universales, su afán de terminar con tanto provincianismo y tantas anteojeras, contraponiendo al discurso de autoritarismo y al miedo, el aliento de una vida que aún latía.
Viejos y nuevos pasajeros del Expreso: he aquí un libro que, a no dudarlo, enriquecerá la mirada que la cultura rock tiene de sí misma y quizá invite a otros actores del campo intelectual a repensar algunas cuestiones

EL ROCK PERDIDO

SERGIO MARCHI
…De los hippies a la cultura chabona

1ra Edición:
2005
Editorial:Capital Intelectual

A poco menos de que se cumpla un año de Cromañón, el periodista Sergio Marchi sacudió la modorra al proponer, desde su libro El rock perdido, algunas puntas para un debate al que el rock bussines le viene corriendo el cuerpo sin ninguna elegancia: por qué Cromañón ocurrió en un recital de rock.

Para ello, Marchi recorre los orígenes del rock argentino quizá desde una mirada demasiado mistificadora del ayer. El periodista, autor también de “Say No More, una historia de Charly García”, describe la realidad social en la que nació el rock en nuestro país y destaca la capacidad de proponer una realidad alternativa, otra manera de entender las cosas, muy distinta a cómo se decía que debían entenderse. Otra característica del rock durante su época fundacional, según señala Marchi, es que desde el escenario el artista mostraba su música y “marcaba los tiempos” ante un público que escuchaba y no se proponía como protagonista de una “fiesta”.

Dos aspectos que, como tantos otros, mutaron con el devenir del tiempo y no para bien al entender del autor del libro. Ahora, el rock es un espejo que refleja a la sociedad; como tal devuelve lo que ve, a diferencia de cuando la imagen devuelta tenía un valor agregado.
Marchi también señala que en estos tiempos es el público -sobre todo en el estilo “rock chabón”- el que marca los tiempos. “La monada”.
Fenómeno que el periodista define como futbolización del rock y ubica su génesis contemporáneamente con los primeros picos de popularidad de una expresión cultural que ha crecido lejos de la mirada del gran público.
¿Qué puede llevar a una persona o a muchas a llevar adelante una acción que ponga en riesgo su seguridad y/o la de otros, como encender una bengala en un lugar cerrado?, es una de las preguntas clave que atraviesa el libro.
Encontrar su respuesta va a llevar mucho tiempo. Demasiado, a juzgar por el pulso mediático que tomó la causa Cromañón.

Coincido en el análisis de Marchi en cuanto a que el rock ha quedado herido de muerte el 30 de diciembre de 2004. El sueño de pertenecer a una cultura alternativa, recibió un duro revés cuando la reacción de las principales espadas del rock argentino fue condenar el uso de bengalas en los recitales -ahora, no antes-, y asumir una actitud como de esperar a que todo pase rápido y que el show continúe.
Fueron pocas, casi ninguna, las voces que se escucharon desde el rock tratando de explicar y explicarse por qué pasó Cromañón y, lo principal, por qué le pasó al rock.

En ese sentido, “El rock perdido” es un aporte muy importante, más allá de cuestiones puntuales con las que pueda disentirse o directamente no compartir.

LOS GATOS SALVAJES

MARIO ANTONELLI
…1965 – 40 años de rock de autor en castellano - 2005

1ra Edición:2005
Editorial:Catalogos

La importancia de Los Gatos Salvajes va un poco más allá del resultado técnico o estético que el grupo hubiere logrado...
Su valor más profundo reside en el arquetipo conceptual que comulgan...
Quizás, sin haber tomado conciencia al inicio por la adolescencia de sus integrantes; pero en esta idea de unión grupal, donde cada quien cumple un rol que sirve de peldaño ordenado para crear la escalera donde todos podrán luego subir... allí es donde está el verdadero valor de Los Gatos Salvajes...

Ninguno de sus integrantes participó de este grupo creyendo que iban a ser famosos, millonarios, los mejores, recorrer el mundo, ser premiados o reconocidos, vanagloriados y/o santificados...
(aunque no estaría mal para algún cruce de la urbanidad de Rosario, una Avenida Gatos Salvajes...)
Hicieron lo que hicieron...

Lo que hoy en día se comprende como natural al formar una banda... pero también lo que es muy difícil de conseguir por estos días, con tanta falsa información sobre la vocación por la música...
Organizar una Banda Musical con los amigos del barrio, sigue siendo un noble punto de partida para un adolescente, cualquiera sea su origen étnico...

Desde Rosario... Los Gatos Salvajes...

EL ROCK EN LA ARGENTINA

OSVALDO MARZULLO - PANCHO MUÑOZ
…La historia y sus protagonistas

1ra Edicion:1986
Editorial:Galerna

Varias veces se ha intentado hacer una recopilación de las bandas que poblaron el panorama del rock argentino.
Una de esas experiencias está plasmada en este libro.
En esta obra que abarca el periodo comprendido entre finas de los 60s y mediados de los 80s se hace un muy breve repaso de la historia del rock argentino, una descripción de los estilos con definiciones tan discutibles como "rock elaborado" ó "tango-rock".

Como toda obra de estas características es incompleta, pero también es una recopilación de las más exhaustivas que he leído.
Llegado a este punto es interesante plantearse si es posible una obra que comprenda a la totalidad de los músicos y bandas. Puede remarcarse el mérito de la aparición de bandas que no llegaron a grabar ni álbumes ni simples y hay que tener también en cuenta que el acceso a la información era en 1986 mucho más dificultoso que en la actualidad, cuando por medio de la internet podemos comunicarnos con los artistas, se nos ofrecen sitios con los datos biográficos, discografías, etc.

No es bueno criticar a los que hacen algo, por no hacer todo, por lo tanto, sin restarle los méritos a esta obra en particular, me sigo preguntando si alguien escribirá alguna vez una verdadera historia del rock argentino, que no sea solo una excelente recopilación de bandas y discografías.
El libro se completa con unos breves comentarios sobre los festivales más trascendentes.

Evidentemente los autores no son improvisados, Munóz y Marzullo son periodistas del ámbito del rock desde 1976, teniendo ambos una larga trayectoria. Estimo que tienen mucho más para contar que lo expresado en este libro.
(Escrito por Humberto Luna para Progresiva ’70)

BUENOS AIRES Y EL ROCK

ADRIANA FRANCO - GABRIELA FRANCO - DARIO CALDERON
1ra. Edición:2006
Editorial:Ministerio de Cultura del GobBsAs

En el emblemático bar “La Perla” del barrio de Once, allí donde, según cuenta la leyenda, se juntaban los primeros rockeros porteños (autodenominados “náufragos”) a fines de los años ’60 y donde se compuso la fundacional “La balsa”, fue presentado el libro Buenos Aires y el rock, de Adriana Franco, Darío Calderón y Gabriela Franco, volumen número 18 de la colección “Temas de Patrimonio” editada por la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural de Buenos Aires.

El libro recorre y establece la relación entre las letras de las canciones del rock argentino y la ciudad portuaria, además de abordar cómo la poética rockera centró su mirada en las calles y los barrios, y cuál fue el impacto del habla de los porteños en el rock nacional, exportado luego a todo el país y al resto de América Latina. Este recorrido por las letras abarca cuarenta años del rock argentino, al tiempo que refleja el ambiente social y político de esta porción de historia reciente, que es también es objeto de análisis.

SERU GIRAN - EL RETORNO

DIEGO GASSI - JULIAN BARSKY
1ra Edición:1992
Editorial:Fama ediciones

Un libro editado en edición por demás económica, con fotos en blanco y negro
Además de un exhaustivo estudio de la trayectoria de Charly García, David Lebon, Pedro Aznar y Moro y de una buena historia de la banda, trae el análisis de las letras de las canciones mas conocidas del grupo y también cuenta pormenores de la batalla legal que precedió al retorno de Seru Giran en 1992 en el estadio de River Plate.

Descatalogado totalmente, se puede conseguir alguno en algún parque que venda libros usados.

4 x 4 = ROCK


GABRIEL SENANES L'EIRBAG

1ra. Edición:
1980
Editorial:Grupo Editor de Buenos Aires

“Si....Un libro sobre rock con reportajes.
La idea tiene varios antecedentes, felizmente no delictivos.
La intención es brindar un testimonio mas sobre el movimiento musical juvenil ma non troppo a traves de algunos de sus protagonistas, cuya vigencia estè un poco mas alla de ciertos sucesos o noticias circunstanciales”

Con estas palabras escritas en la contratapa, Gabriel Sananes L’eirbag , sintetiza el contenido de este libro.
Con muy buenos reportajes a Rodolfo Mederos, Manolo Juarez, Santiago Giacobbe, Luis Alberto Spinetta, Litto Nebbia, Gustavo Moretto y Yabor

Grupo Editor de Buenos Aires
Totalmente descatalogado, pero se consigue en librerias de usados o en varios parques donde se venden libros usados

POETICAS DEL ROCK - Volumen 1

OSCAR CONDE
1ra. Edición:2007
Editorial:Marcelo Héctor Olivieri Editores

Nuevamente el académico Oscar Conde acomete la empresa de indagar literariamente letras de canciones populares como autor y compilador de un formidable trabajo.
Ya lo había hecho con algunos autores de tango y ahora se ocupa, en un volumen de trescientas páginas, de las poéticas del rock, acompañado de cuatro jóvenes profesores en letras que suman al proyecto el entusiasmo propio de los años mozos y el rigor académico que se gana en las aulas.

Conde desmenuza el género desde su origen norteamericano en los años 50, cuando es, entre otras cosas, una arista musical de la cuestión racial; para cruzar luego el Atlántico y reinterpretarse en clave de polémica generacional en el Reino Unido con los irreverentes compases de los Beatles.

El empeño de Conde conduce a dejar en claro que en nuestro país el rock echó raíces que le dieron autonomía musical y poética, haciendo de él una expresión genuinamente argentina.
Primero fue representativo de la rebeldía juvenil de los 60 y luego de un período de soterramiento renació para darle voz a la generación de Malvinas.

Los colaboradores del compilador se hacen cargo del rumbo trazado por este, lo que le da a la obra homogeneidad y coherencia.

Diego Diez Olea analiza el modo de composición oral en los roqueros de La Cueva: Nebbia, Moris, Tanguito y Javier Martínez, entre otros, formulando originales comparaciones con clásicos de las letras de tango.

Marcelo Crizafio se detiene en el examen metafísico de la letrística del grupo Arco Iris, integrado en sus inicios por el hoy triunfador en Hollywood Gustavo Santaolalla.

Belén Iannuzzi trabaja la poética de Luis Alberto Spinetta, la que a lo largo de más de 30 años ofrece una gran variedad de registros y es fuente de inspiración para sucesivas generaciones que se suman al rock en la Argentina.

Josefina Ruzzi efectúa una lectura en clave social de León Gieco, al que califica de “peregrino del lenguaje del alma”.

El último capítulo está a cargo del responsable general del libro, Oscar Conde, y rescata el tema de la soledad como una constante en las letras de Charly García.

A pesar de la extensión y profundidad de este volumen, a Conde no le alcanza y va por más, ya que anuncia la aparición de un segundo tomo para los próximos meses.

LA HISTORIA DEL PALO

GLORIA GUERRERO
...Diario del Rock Argentino 1981-1994

1ra. Edición:1995
2da Edición:1995
Editorial:Ediciones de la Urraca

En años de botas militares, Gloria Guerrero fue (y sigue siendo) una total y absoluta guía de la cultura rock nacional, quien te hablaba desde Revista Humor de los discos que querías tener, tenías o extrañabas y ya lo hacía antes desde su “Primero Confluir” y “El Expreso Imaginario” de todos y siguió haciéndolo luego desde la “Hurra” o la “Rock Superstar” y más recientemente desde la “Rolling Stone”.

“La Historia del Palo” refleja en la propia voz de los actores la experiencia de hacer rock durante la década del ´80.
Es importante destacar que hasta 1983 el país estaba bajo el mando de un gobierno de facto con los peligros y dificultades que esto generaba para quienes se dedicaban a hace rock en una época signada por a censura y la represión.
A pesar de la vuelta de la Democracia en 1983, es en 1984 cuando el COMFER resuelve levantar la prohibición que pesaba sobre determinadas letras y canciones.
Es por eso que resulta interesante analizar las entrevistas que Guerrero realiza a bandas como Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Sumo y Suéter y figuras como Juan Carlos Baglietto, Fito Paez y Pipo Cipolatti, entre otros, para poder dar cuenta de sus opiniones y sensaciones en un época que comenzaba.

En esta nueva era se puede escribir y denunciar con mayor libertad. A pesar de esto, no son muchas las bandas que hicieron uso de estos derechos y utilizaron la poesía para reflejar la situación que se vivía en el país.
En los ´80 se vivió una época con características especiales. Es un momento de transición entre un gobierno militar y una Democracia que asomaba tímida pero segura.; es por eso que poder conocer la propia opinión de los protagonistas plasmado en las entrevistas presentes en “La Historia de Palo” va a ser muy útil para poder explicar esos años.

Libro descatalogado, pero que es habitual poder conseguirlo en los parques y/o locales de libros usados

CHAU LOCO!!!

MIGUEL CANTILO
...Los hippies en la decada del ‘70

1ra Edicion:2000
Editorial:Galerna

"Durante cerca de una década, yo me consideré hippie en lo más íntimo de mí mismo e intenté incorporar a mi estilo de vida las premisas que recogía de poetas, cantautores, artistas y gente de la calle que coincidía con ese punto de vista.
Ser hippie era tan sencillo y libre, en principio, como adherir a una moda o a una tendencia social.
Mi intención en estas páginas es narrarle al lector a través de anécdotas, semblanzas y referencias cronológicas, la inserción del fenómeno hippie en una de las décadas más conflictivas de nuestro país.

Muchos de los protagonistas de estas historias participaron del "banquete de pordioseros" que dominó buena parte de las décadas del sesenta y setenta, la fiesta hippie, con sol, flores, amor libre y música.
La celebración psicodélica que ha dejado herencias que han sido definitivamente incorporadas por la sociedad occidental a la vida cotidiana.

Vaya pues la memoria a homenajear tiempos de cambios sustanciales en la corteza de nuestra civilización, edades de ambiciones desmedidas, de sueños irrestrictos y de consignas audaces que hoy pueden sonar infantiles.
Y vayan estas páginas como tributo a todos los que se sintieron hippies en buena ley y, estando dónde y cómo estén, lo evocan con una sonrisa y una secreta nostalgia."

Miguel Cantilo

LOS HIJOS DEL ROCK

1ra. Edición:1996
Editorial:Lozada

Para el análisis de la relación entre los adolescentes y el rock desde una perspectiva psicoanalítica, recurro frecuentemente a la aplicación de metáforas que invento: ellas también son constituyentes del campo discursivo con que estoy trabajando.
La inclusión de concepto de campo discursivo intenta limitar cualquier deslizamiento esteticista que pudiera surgir de mi apelación a una estética del rock en tanto resplandor.
Más complejo me resulta ceñir los bordes de una irracionalidad a la que necesariamente debo recurrir, ya que ocuparse de ésta es tarea del psicoanálisis.
El texto procura no quedar entrampado en el esteticismo ni en la irracionalidad, ambos peligrosos polizones de la hermenéutica.

Un análisis de la relación entre la adolescencia y el rock desde una perspectiva sicoanalítica. Su índice incluye entro otros títulos:
* Diferencias Generacionales,
*Pensamiento crítico: criterios encontrados,
*Multimedia en tiempos de sometimiento adolescente,
*Iniciadores y transgresiones,
*La territorialidad, *Espacialidades psíquicas,
*Los muertos amados*,
*¿Las tribus?
*Los rockeros, ¿forman una masa?,
*Lógicas del psiquismo,
*Articulación y espacios psíquicos,
*El dispositivo musical y las percepciones,
*Dioniso y pulsión, un solo corazón,
*Lógica totémica y lógica mítica,
*Drogas, sus enlaces con el rock,
* La lengua, invitada glamorosa,
*Chicas del rock,
*Las endorfinas, una nueva banda, y otros.

El libro incluye capítulos de tres autores: Vita Escardó (Escenas que pueden desarrollarse en un recital o en cualquier otro espacio sagrado), Luciano Galende (El rock visual) y Hernán Invernizzi (Un cacho de cultura).

SPINETTA, CRONICA E ILUMINACIONES

EDUARDO BERTI

1ra. Edición:1988
Editorial:Editora AC
Un libro esencial.
Una charla profundísima con el músico, que ayuda a comprender aún mejor su obra. Luis Alberto hablando de cada tema, cada disco, cada inspiración, comenzando desde Almendra hasta llegar a su etapa solista en 1988. Incluye su discografía completa y las letras de 22 canciones inéditas.
115 páginas
Colección "Personajes"

Para muestra…un botón

Nace Pescado Rabioso:
“A mi regreso de Europa no sabía si iba a formar un grupo o no, pero de movida lo bauticé. Uno de los primeros nombres que se me ocurrieron fue Pescado Rabioso, aunque en un principio lo deseché porque pensé que era muy complicado. El nombre, en realidad, corresponde a una contradicción entre un perro rabioso y un pescado. Funciona como una paradoja. Hay otros animales que también enferman de rabia, desde el hombre hasta el gato, ¿pero cómo podría un pez contagiarse la hidrofobia?”
Así relata Spinetta la creación de Pescado Rabioso en una serie de entrevistas realizadas por Eduardo Berti entre septiembre y noviembre del año 1988, publicadas en el libro Spinetta: crónica e iluminaciones.

“En algunas semanas encontré a los músicos que necesitaba. Ellos eran Black Amaya (batería) y Bocón Frascino (bajo). Ambos habían pasado por las diferentes formaciones que tuvo Pappo, pero que no se concretaban. Yo antes había intentado tocar con otro baterista, Pomo, pero en ese momento él y Machi –que luego formarían Invisible conmigo– trabajaban con Pappo. Luego, hablando con Black, decidimos que el bajista tenía que ser Bocón Frascino, quien antes se había desempeñado como guitarrista rítmico en otras agrupaciones.”

Una vez formada la banda, y luego de intensos ensayos, Pescado Rabioso hace su debut en vivo en el cine teatro Metro el 5 de mayo de 1972. Para esa ocasión la banda tenía preparado un volante que se repartiría entre el público, en el cual se decía:
“¿Por qué seguir soportando como siempre la misma cantinela complaciente en la radio, en la TV, en todas partes?
¿Por qué seguir participando así de esa caravana ciega de comercio y mediocridad rumbo a la muerte?
No te evadas. La música de rock esperaría mucho tiempo más por vos si no fuese tan urgente la salida al amor. Spinetta – Black – Bocón – Pescado Rabioso.”
Tras esta presentación, la banda participa del ciclo B.A. Rock llevado a cabo en el teatro Don Bosco de San Isidro, realizando luego distintas presentaciones entre la ciudad de La Plata y Bs. As.
Ya en sus comienzos se hacía claro que Pescado Rabioso no era una banda más en el ambiente rockero de 1972. Más allá de que Luís Alberto Spinetta hubiera integrado Almendra un par de años atrás, por lo cual tenía el reconocimiento del público, Pescado Rabioso se revelaba como una experiencia totalmente distinta y novedosa para quienes concurrían a los recitales. Aun no había editado ningún disco, pero ya las presentaciones del grupo atraían a un público cada vez mayor en el circuito casi subterráneo del rock de aquel entonces. La fuerza de la banda en vivo, la originalidad y crudeza de las canciones (muchas de las cuales permanecerían inéditas), como así también el carisma de Luís Alberto en escena, confluían en un mensaje de liberación que intentaba estallar, provocar un impacto revelador en la audiencia.

El viernes 23 de junio de 1972 el trío reúne a más de mil personas en el teatro Atlantic. A propósito de este recital aparece, bajo el título “El mazacote incendiario”, la siguiente nota en el número 29 de Pelo:

“La presentación de Pescado Rabioso generó un clima realmente especial en el teatro: algo pesado, algo poético, algo agresivo había sacudido a los que concurrieron a defenestrar o aprobar (…) Allí había quedado la bola, el mazacote incendiario que proyectan las letras y las músicas de Pescado Rabioso, claramente delineadas y rumbeantes hacia la creación de situaciones revolucionarias, una actitud no demasiado generalizada en esta etapa del rock nacional argentino, pero seguramente más virulenta y clara que las leves instrucciones de años anteriores.”

EL PALADIN DE LA LIBERTAD

JUAN JOSE CARMONA
Biografía de Miguel Abuelo y sus Abuelos de la Nada

1ra. Edición:2005
Editorial:Compañía General de Ideas

La Fundación Miguel Abuelo y Conexión Tierra les acercan la primera biografía en formato de Libro sobre la vida de Miguel Angel Peralta
Una investigación de once años realizada por el periodista y productor Juanjo Carmona, basada en la recopilación de documentos, cartas, reportajes, fotos, testimonios de amigos, colegas, familiares, periodistas.

Con una emocionante dedicatoria de Andrés Calamaro, en la contratapa, un cuidadoso diseño de Juan Pablo Cambariere, con fotografía de tapa de Charlie Piccoli, mas registros de Andy Cherniavsky, Ricardo Rodríguez, Fito Fratti, Carlos Giustino, Javier Calamaro y diversas colecciones privadas, como la de Pipo Lernoud y la familia Peralta.
La impresión fue realizada en Chilavert Artes Gráficas, imprenta recuperada y gestionada por sus trabajadores, y consta de 287 páginas en blanco y negro, encuadernadas y cosidas a mano.

Sirva este trabajo para conocer, ordenar y despejar incógnitas sobre la vida de una de las mas importantes e influyentes figuras de la castigada cultura argentina.

Juanjo Carmona, nació en Buenos Aires en 1975 trabajo como periodista musical de diferentes medios. Cuando se cumplía un año de la muerte de Miguel, escuchó en la radio una versión de “Levemente o triste” quedando conmocionado por la hermosura de sus versos.
Fue un chispazo que definió el rumbo de la obra que trataría de recobrar y mantener presente de una manera fiel, la vida y obra de un poeta y artista de la vida como fue y es Miguel Abuelo.

El libro es imperdible y de paso comprándolo se colabora con la Fundación Miguel Abuelo que realiza actividades relacionadas con la cultura y la prevención del HIV.

DICCIONARIO DEL ROCK ARGENTINO

GABRIELA TIJMAN - JAVIER AGUIRRE - MARTIN CORREA
1ra. Edición:2005
Editorial:Musimundo


En el recién editado “Diccionario del Rock Argentino”, Javier Aguirre, Mariana Roveta, Martín Correa y Gabriela Tijman, cuatro periodistas especializados en nuestra música, realizan un gran trabajo de edición y síntesis para dar forma a una de las obras más completas, en papel, sobre el rock nacional.

Más de 1.000 nombres de personas, lugares, eventos, canciones, circunstancias, revistas, libros, artistas y demás protagonistas, de una u otra forma, del rock local integran este trabajo, ilustrado por el genial Andrés Cascioli. Planteándose como materia de discusión los elásticos límites de lo que puede considerarse “rock nacional” y, por ende, qué cosas deben entrar y qué no dentro del compendio, el libro es algo así como la continuidad de la “Enciclopedia del Rock Nacional – 30 años de la A a la Z”, editado en 1996.

Editado por Musimundo Libros, el Diccionario cuenta con 384 páginas que recorren en orden alfabético pasado y presente de nuestro rock, desde La Cueva, Tanguito, Los Gatos y La Balsa hasta el trágico Cromañón, pasando por cientos de nombres, de los que se reseñan múltiples datos.

En el caso de los solistas y grupos, por ejemplo, las descripciones incluyen la discografía completa.
Un trabajo realmente interesante que, como bien dicen los autores, lejos está de estar completo. “Cualquier lista es incompleta y caprichosa; las fusiones y los subgéneros borronean cualquier mapa. Y los cambios históricos de percepciones y convenciones (¿es rock hoy lo que era rock ayer?) llevan a discutir cosas que en otro momento no se hubieran discutido.
Dónde empieza el rock y dónde termina es materia a debatir, y este libro participa del debate".
Si nos da el presupuesto, vale la pena comprobar cómo lo hace.

ENCICLOPEDIA ROCK NACIONAL 30 AÑOS

PIPO LERNOUD - ARIEL PADOVANI - CLAUDIO KLEIMAN - JUAN CARLOS DIEZ
JUAN JOSE CARMONA -MARCELO FERNANDEZ BITAR - RODOLFO GARCIA -
SERGIO MARCHI
…De la A a la Z.

1ra. Edición:1996
Editorial:Mordisco

Impresionante enciclopedia con todos los grupos y solistas del rock argentino, desde la A hasta la Z, con su historia y su discografía.
Incluye a todos los grupos y solistas que fusionaron el rock con otros géneros.

Una investigación exhaustiva de la historia del rock nacional a través de la vida de sus protagonistas, con los datos reunidos durante un año de búsqueda para la Exposición Rock Nacional 30 Años, realizada en octubre y noviembre de 1996 en el Centro Municipal de Exposiciones.

Escrito por un seleccionado de periodistas dedicados al rock argentino, este libro son 30 años de música, de lucha, de creatividad, en un libro informativo y apasionante.

Lejos…la mejor enciclopedia de todas las editadas sobre el rock argentino
100% recomendable

Se consigue aun en librerías Santa Fe al módico precio de $15 (si….leíste bien…15 mangos)

ERA SOLO ROCANROL

UMBERTO SAGRAMOSO
1ra. Edición:2004
Editorial:Ediciones de La Curtiembre China

Es un libro de fotografías en blanco y negro relacionadas con el rock nacional, tomadas por el prestigiosísimo fotógrafo Uberto Sagramoso.
Algunas de estas tomas fueron hechas en los años 70s y publicadas en la revista Expreso Imaginario, mientras que otras son contemporáneas y muestran a los mismos músicos más de 25 años después.

En esta sección se incluyen entrevistas redactadas en primera persona con varios pioneros del movimiento, allí se cuentan impresiones y anécdotas de los comienzos del rock en Argentina. Podemos ver a Charly García, León Gieco, Fito Paez, Claudio Gabis, Javier Martínez, Gustavo Santaolalla, Pappo y David Lebón, entre muchos otros. Por otra parte, se incluyen a músicos extranjeros durante sus actuaciones en el país.

También están representados varios personajes del grupo de gente que se fuera a vivir a la Patagonia en los años 70's, siguiendo la propuesta del regreso a la naturaleza y la búsqueda de una forma de vida alternativa.
Era sólo Rocanrol viene a ocupar un espacio importante dentro de un ámbito de la cultura contemporánea argentina que, pese a ser muy popular, aún no ha sido debidamente documentado.

Si no lo encontras en librerías, poder encargárselo directamente a Uberto en su página Web: http://www.erasolorocanrol.com/

EL CANTAR DE MIGUEL CANTILO


MIGUEL CANTILO

1ra. Edición:2008
Editorial:Galerna


Acaba de salir, publicado por Editorial Galerna, un nuevo libro de este gran músico argentino.
Se trata de 272 páginas que contienen TODAS las letras de Miguel, desde el Disco "Yo vivo en esta Ciudad" (1970) hasta "Consciencia" (2007)

Existen muchas maneras de repasar la historia de la Argentina. Una de ellas podría ser a través de las letras de Miguel Cantilo, que ofician de atento termómetro de la realidad nacional, aguafuerte pintoresquita y mirada crítica del consumismo al mismo tiempo.
Es la propuesta de El cantar de Miguel Cantilo. Una colección de todas sus letras -publicadas e inéditas- acompañadas por un marco contextual que muestra las bambalinas de la época y las circunstancias de la creación.

Puestas una tras otra, estas canciones sorprenden por su consistencia y su fidelidad al tiempo en el que fueron compuestas. Cantilo, letrista consumado, es también un poeta de su tiempo y un trovador que sin dejar de ser lírico no le teme a embarrar sus rimas con las contingencias del mundo terrenal.

La trayectoria de Miguel Cantilo empezó fulgurantemente en 1970, cuando los gritos de cambio retumbaban en todo el mundo pero la sociedad, o parte de ella, todavía no había conseguido asimilar la sacudida.
Su "Marcha de la bronca" se constituyó de inmediato en un himno generacional al que luego seguirían numerosos éxitos, la opción por una vida alternativa a la alienación porteña y algunos desencuentros con el público, todo ello debidamente narrado en las páginas de este libro, una suerte de crónica de años luminosos y oscuros desarrollada dentro de los parámetros del formato canción.

Además de todas las letras de las canciones de todos los discos de Miguel Cantilo, en muchas, cuenta algún detalle interesante de las mismas, como alguna anécdota o simplemente el como la hizo y el porque de la misma.
El libro incluye muchas letras de canciones que, escritas por Miguel, fueron musicalizadas por otros artistas y además, una serie de letras que aún no tienen música y que Cantilo entrega para que aquellos músicos que quieran se animen a musicalizarlas

Recomendable 100 %
En venta en todas las librerías

ERAMOS TAN HIPPIES


MARCELO OLIVIERI


….Otra historia del Rock Argentino

1ra. Edición:
2007
Editorial:
Corregidor

Libro salido hace un par de meses, con reportajes a Ben Molar, Miguel Grinberg, Gloria Guerrero, Carola Cutaia, Maria Rosa Dorio y Gabriela.
Y minis reportajes a otros tantos protagonistas del rock de aquí.
Divide al rock en 3 generaciones y trae a manera de enciclopedia, una pequeña reseña de cada una de las bandas y solistas que conformaron cada una de esas generaciones.
Reseña que en muchos casos es demasiado sintética, a mí entender
Termina el libro con las letras de unas 40 canciones, a las que el autor considera que no fueron hits en su momento.
Sin querer ser crítico del autor, esto es lo que sucede cuando alguien se larga a escribir la historia sin haberla vivido debido a que nació mucho después de lo que està contando.
Poner en ese listado y no considerar hits a canciones como “El fantasma de Canterville”, “Los Dinosaurios”, “Humanos” o “Violencia en el parque” es desconocer que se cantaba en los fogones en los 70’s cuando el autor solo tenia 7 u 8 años.
Cuando lo termine de leer, les cuento mas.

"Éramos tan hippies" es un recorrido por la historia del rock criollo. El lector se encontrará con reportajes a Gabriela, Carola y María Rosa Yorio, tres mujeres pioneras de esta historia que se animaron a cantar rock cuando la mayoría pensaba que el rock era cosa de hombres. Los testimonios de Miguel Grinberg y Gloria Guerrero también son un aporte fundamental para entender un poco más este movimiento.

Además de las notas periodísticas, "Éramos tan hippies" presenta un recuento de todas las bandas que grabaron y no llegaron a grabar. El análisis de qué pasí después de Cromañón y las canciones que no llegaron a ser clásicos completan este volumen que intenta mantener viva la historia del rock cantado en castellano.

Las fotos, las reproducciones de los programas originales y las tapas de discos complementan este trabajo.

CONTENIDO

Prólogo, por Marcelo Gobello
Esta es otra historia
El tiempo pasa, nos vamos poniendo tecnos...

La prehistoria del rock en Argentina
Los grupos pioneros y fundamentales
Los primeros diez años, 1965-1974
La segunda generación, 1975-1984
La tercera generación, 1985-1994
La cuarta generación, 1995-2005
Solistas
Las otras mujeres
Consideraciones finales

40 canciones que no fueron hits
Bibliografía consultada

Nde la R: Sin querer ser crítico del autor, esto es lo que sucede cuando alguien se larga a escribir la historia sin haberla vivido.
Poner en ese listado y no considerar hits a canciones como “El fantasma de Canterville”, “Los Dinosaurios”, “Humanos” o “Violencia en el parque” es desconocer que se cantaba en los fogones en los 70’s cuando el autor solo tenia 7 u 8 años.

THE MAGIC LAND

FERNANDO PAU CEBEY - MARCELO CAMERLO -
MARCELO GASIO - MARIO ANTONELLI


1ra. Edición: 1998
Editorial: Kliczkowski Publisher
2da. Edición: 1999
Editorial: Kliczkowski Publisher

Escrito en inglés y pensado para los coleccionistas de rock latino de todo el mundo.

Analiza disco por disco, músico por músico.

Incluye muchísimas tapas con excelente definición fotográfica y en colores
Abarca el rock argentino y uruguayo desde sus comienzos principalmente.

Mas alla de que sea para coleccionistas, es una aberraciòn que sea editado solo en inglès, y eso opaca un poco la ediciòn.

De cualquier manera, es un muy recomendable libro y tiene el merito de haber sido uno de los primeros libros en salir sobre el tema, y guìa para los libros de rock argentino que salieron posteriormente.
Con fotos de mas de 200 discos, algunas en color y otras en blanco y negro, The Magicland es una de las guias mas completas que existen en la actualidad

NO TOQUEN

DARIO MARCHINI


Músicos populares, gobierno y sociedad / De la utopía a la persecución y las listas negras en la Argentina 1960-1983

1ra. Edición: 2008
Editorial: Catalogos

El boom del folklore y los albores del rock nacional. La canción de protesta y del café concert. Gobernantes civiles limitados y dictadores militares derramando penitencias sobre los cuestionadores del orden cultural argentino de los '60. El compromiso sincero u oportunista de artistas que pusieron banda de sonido a la militancia política (con o sin armas) de los tempranos '70 (Nacha Guevara, Charly García, Piero, León Gieco, Mercedes Sosa, Víctor Heredia, Horacio Guarany, Miguel Cantilo y Joan Baez, entre muchos otros).
La violencia política, la Triple A, el exilio; el Golpe. Tortura, muerte, y más exilio. Las listas negras y el ensañamiento con los artistas apuntados por su ideología o escasa identificación con el régimen. Malvinas y el resurgimiento de la canción testimonial.
No toquen nos habla de músicos perseguidos, amenazados, silenciados o cooptados, y de una sociedad que fue víctima y cómplice de una represión cultural que padeció, aceptó y, muchas veces, alentó y justificó.

La historia de la censura a la música popular en la Argentina se remonta sugestivamente al primer golpe militar de 1930 y se prolonga hasta la caída de la última dictadura. De las listas negras que llegaban anónimamente a las radios y las reescrituras de letras para combatir el lunfardo (esa “jerga de delincuentes a extirpar del lenguaje”), a la prohibición a través de organismos estatales de folkloristas de “peligrosa ideología”, rockeros que irradiaban “malas representaciones de la juventud” y hasta cantantes melódicos absurdamente inesperados, el recorrido delata el permanente acecho y persecución a toda forma de expresión masiva y popular. La edición de dos libros (No toquen y La prohibición del lunfardo) ofrece la posibilidad de reconstruir esa historia y entender cómo funcionó la maquinaria de la censura, a la vez que despliegan un anecdotario insólito de episodios de todo tipo.


M. DARIO MARCHINI es periodista egresado de la UNLP. Se desempeñó como redactor y colaborador de varios medios gráficos, y fue productor, conductor y musicalizador de numerosos programas de radio y televisión. En la actualidad trabaja como investigador periodístico y redactor para proyectos cinematográficos y literarios sobre las décadas del '60 y '70.

Disponible en todas las librerías.

MUSICA Y DICTADURA

ALEJANDRO PETRUCELLI - LAURA SANTOS - PABLO MORGADE


1ra. Edición: 2008
Editorial: Capital Intelectual

Compilación de testimonios, cancioneros y cartas de músicos populares, transcripciones de registros radiotelevisivos y documentos oficiales de la última dictadura militar realizada por los periodistas Laura Santos, Alejandro Petruccelli y Pablo Morgade, reúne casi seis años de recopilación de material y entrevistas a León Gieco, Víctor Heredia, Teresa Parodi, Hugo Marcel y Joan Manuel Serrat, entre otros, que narran sus vivencias durante la dictadura. También hay citas que parecen extraídas del Diario de la guerra del cerdo, de Adolfo Bioy Casares, como una del represor Emilio Massera durante un homenaje en la Universidad del Salvador en 1977, como para tener presente la irracionalidad del discurso desde el poder: “Los jóvenes trocarán su neutralidad, su pacifismo abúlico, por el estremecimiento de la fe terrorista..., la destrucción estará justificada por la redención social que algunos manipuladores –generalmente adultos– les han acercado para que jerarquicen con una ideología lo que fue una carrera enloquecedora...”.

Publicado el mes pasado por la editorial Capital Intelectual y presentado Microcine de TEA, el libro presenta una polifonía de timbres –tanto de los escribas como de sus interlocutores– para que surjan contrapuntos. Es justamente esa cualidad la que dota al texto de riqueza, sobre todo por tratarse de un terreno inexplorado: según los autores, la música como forma de resistencia en ese período aún oscuro de la historia argentina. Puesto como punto de partida, el análisis de la teoría-Massera sobre la indisciplinada juventud argentina de los setenta permite hilar los relatos de los músicos con la historia de manual.

La confección de listas negras, las persecuciones y amenazas, junto con la consecuente disminución de las posibilidades de trabajo en el país hicieron que muchos artistas “optaran” por el exilio a países vecinos o europeos. Ese fue el caso del pianista tucumano Miguel Angel Estrella, secuestrado y torturado en Montevideo en diciembre de 1977 por orden de los militares argentinos cuando imperaba el denominado Plan Cóndor. “En la última sesión amenazaron con cortarme las manos –reseña el artista–. Escuché el ruido de una sierra eléctrica. Cuando me ataron las manos, me apoyaron sobre una mesa y acercaron la sierra, lo que me salió del alma fue decirles ‘que Dios los perdone por lo que van a hacer; yo voy a tratar de perdonarlos’.”

León Gieco también se resguardó de las amenazas en el exterior. Exiliado en Los Angeles, fue invitado a participar en un festival para la Fundación de Genética Humana organizado por la esposa del dictador Rafael Videla. “Si detrás de esto estaba la mujer de Videla, no me iba a pasar nada y de paso, podría grabar las canciones que me habían retirado de El fantasma de Canterville. Después las metí en Cuarto LP y puse la aclaración ‘grabadas en el Festival de la Fundación de Genética Humana’, para que no hubiera censura, y así fue”, cuenta León. Uno de los que permanecieron en el país fue Víctor Heredia, en la búsqueda de su hermana y su cuñado, que aún figuran entre los 30 mil desaparecidos de aquel período.

Al igual que varios de los entrevistados, el cantautor se refirió a la muerte del músico y director de teatro Víctor Jara, en septiembre de 1973 en Santiago, Chile. “Creo que muchos artistas nos salvamos por el tremendo repudio que despertó en todo el mundo el asesinato de Jara. Esa muerte y las consecuencias que desató, al descubrir el horror del régimen de Pinochet, detuvieron el exterminio de muchos artistas. Siempre digo que Jara, con su calvario, nos regaló la vida al resto.”

Estrella, acosado por un coronel que quería que su esposa pianista formara dúo con él; Gieco, detenido por un militar celoso del fanatismo que su novia tenía por el cantante; Guillermo Fernández, pidiendo datos sobre el paradero de sus suegros al general Suárez Mason; Piero, solicitando al mismísimo Massera un lugar donde cantar; y una nota de la gerencia de ATC que prohibía mencionar la visita de Serrat, dos años antes de su arribo a Buenos Aires son algunas de las historias inéditas –absurdas, como demuestra el trío de escritores– que el libro recorre con la agilidad de los exponentes de la música popular que narran sus experiencias pero con frecuentes vacíos de contextualización histórica.
(Texto de Facundo Gari para Pagina 12)

UNA MIRADA

LITTO NEBBIA

1ra. Edición: 2004
Editorial: Catálogos

Este libro tiene aproximadamente 300 paginas, y consta de crónicas de Nebbia sobre diversas temáticas que lo sensibilizan.
También incluye numerosa cantidad de fotografías inéditas de archivo personal e incluye un CD con grabaciones inéditas de este gran músico.

Para muestra..un capitulo del libro.

CANCIONES SON PASTELES
(Anécdotas de composición en grabación)

Casi siempre que termino de escribir una canción, tengo una idea bastante clara de cómo quiero que suene al ser grabada.
Hay solo un pequeño margen que dejo para la improvisación, para lo que pueda ocurrir espontáneamente al estar en el estudio de grabación.
A veces, la canción es muy fuerte e intimista, y con solo acompañarme al piano o guitarra, ya esta. Pero hay otras, que su línea melódica y armonía, permite que uno este contrapunteando otras melodías lateralmente de lo que voy cantando. Pasa lo mismo con lo rítmico. No me gusta cantar "cuadrado", que es lo que mas se estila, naturalmente me sale que fraseo como un instrumento que esta swingueando. Así han cantado siempre los vocalistas que mas amo de la historia, desde Carlos Gardel, pasando por Joao Gilberto, Antonio Carlos Jobim hasta Milton Nascimento.

A partir del milagro tecnológico de poder realizar sobregrabaciones, y el milagro de Dios de poder ejecutar varios instrumentos, es que puedo muchas veces ir tocando todos los instrumentos que suenan en alguno de mis discos. Esto no esta hecho como una demostración, sino que como decía al comienzo, hay veces que siento lo que exactamente necesita una canción que he terminado de escribir. Seria tonto que llamara para tocar a alguno de los grandes músicos amigos que siempre me acompañan para que tocaran de la manera que yo "quiero".
Lo que toco en cada instrumento, tiene el detalle de originalidad interpretativa que logro para una música que soy el autor, y es muchas veces una manera "despretensiosa"de tocar, porque no me tengo que demostrar nada. Solo lograr el objetivo final que la canción tenga el clima que imagine.

Cuando en algunos temas hago estas cosas, agregar un silbidito, una percusión vocal o tocada con lata de cerveza, o cuando coloco una línea de violines que van realizando una melodía muy fuerte que pareciera que compitiera con la línea central que yo mismo estoy cantando, son nada mas que los recursos que uso para lograr lo que llamo un "pastel".
A veces salen cosas que luego serian imposibles de reproducir en "vivo".
Fueron creadas en el estudio y su destino para siempre es la grabación que luego estará perpetuamente en un disco.
Soy muy sensible en aprovechar para una grabación todo lo que encuentre naturalmente a mi alrededor, y si estoy convencido, seguro va a sonar bien...

En mi álbum "Buscando en el bolsillo del alma” del 89; los temas "Ha sido eso" e "Intervalo Nocturno", tienen mezclado con mi voz e instrumentos, lluvia natural extraída de un disco de grabaciones callejeras y una caminata de alguien por un Museo...
Muchas veces cambio la afinación de los sintetizadores manualmente, sobre la marcha de la misma música, porque siento que queda bien....
Se me ocurrió que el tema "Yo conocí a la naturaleza" del álbum del 86' "Demasiadas Maneras de no saber nada", debía tener en su introducción algunos pájaros cantando....Así fue que el fotógrafo Olkar Ramirez llego esa mañana al estudio con las 5 jaulitas de pájaros que tenia en su casa. Los pusimos al centro del estudio con unas telas oscuras sobre las jaulas para que no los asustara la luz. Comencé a tocar la introducción de piano del tema y allí empezaron a cantar. Así quedo grabado.
Hay temas que me gusta grabarlos grupalmente, para obtener la "calentura” del conjunto en el mero momento.
Otras veces grabo personalmente algunas bases, y luego hago tocar al baterista, al bajista o cualquier otro instrumento solista.
Sin duda que es un gran placer cuando se termina la grabación de un tema donde suena todo tal cual uno lo ha sonado.
Pero confieso que también es un gran placer ir realizando todo este trabajo de ornamentación, de verdadero montaje casi cinematográfico.
Todo un pastel.

Durante mucho tiempo, he tenido entre otros sueños, uno en colores, donde me encuentro en un lugar muy bello casi atemporal. Mientras transito por ese lugar, suena una música, que es bastante parecida a la que escribo, pero nunca escribí. Es una música con mucha armonía, yuxtaposiciones de acordes que se van entrelazando mientras una línea melódica muy fuerte va surcando todo ese espacio.....Esta es mi obsesión con la estética de la música. Un refinamiento y exquisitez, que nada tiene que ver con la ambición del virtuosismo o lo "raro"y "complicado".

En mi larga trayectoria y conocimiento de músicos, me he encontrado con protagonistas bien disímiles. Desde el compositor que escribe "complicado" porque piensa que esto pertenece a la categoría de "genialidad", hasta el que cree que su gran talento es para escribir cosas "simples", y solo fabrica cancioncitas que tendríamos que poner un investigador privado para descubrir de plagio en plagio a quien le pertenecen realmente.
Ni tan "complicado” ni tan "simple".
Solo escribir lo que te dicta el corazón. Pero no quedarse dormido con este concepto. Si uno no evoluciona, también el corazón puede dictar erróneamente.

Hay compositores que saben realmente tanta música, tanta cosa técnica, que es legítimo que escriban algo que nos suene casi inalcanzable. Mientras que hay otros, que por su intima personalidad, siempre logran una temática de honda frescura real.

Para ir al grano. Me estoy "quejando” de los músicos que cuando se te presentan, hablan de sus composiciones como mi "obra". Muchas veces luego de escuchar su música, he pensado realmente en una verdadera obra en construcción con sus albañiles y todo eso....sin subestimar a nadie, lógicamente....

Tengo muchísimas horas de grabación en mis espaldas. Gran parte de ellas, grabando mi propia música, pero muchas otras produciendo, arreglando o simplemente solucionando los problemas que a veces hay en una grabación.
Los problemas a veces son por mala ejecución, regular interpretación, o sencillamente porque el músico toca muy bien pero no tiene la menor idea de cómo se graba un disco.
Entonces te aparece alguien que no quiere que le toques una nota de lo suyo, y vos humildemente la única nota que quedes tocarle es la más infeliz...
Es un momento bravo este, porque se prueban los egos de cada uno y el gran poder de la vocación....
Después aparecen los "giles"que antes de grabar te preguntan la marca de parlantes que usas y que micrófonos...
No es así. Es mas simple y tan difícil....
Tengo la suerte que produzco lo que me gusta musicalmente, pero igual me he llevado algunos "chascos” en estos últimos tiempos...

Por ejemplo:
Que sucede si uno tiene que poner un piano sobre un grupo vocal que ya ha grabado desafinando, acompañados por una guitarra que además, también esta desafinada...?
Se hace. Es un desafió para uno, si estas de buen humor. Tratas de afinar el piano a la tonalidad que canto el grupo vocal, y luego sin oír a la guitarra comenzas a acompañarlos, por intuición y oreja, claro...
Que harías si llegas a producir un disco de un nuevo compositor instrumental, con grandes solistas y director, mas una agrupación de música clásica, y luego de realizado todo el esfuerzo económico y de producción musical general, el autor te llama para preguntarte si su apellido va a figurar en el lomo del CD...?
Como tomarías que alguien use tu estudio de grabación mas de 120 horas gratis, para luego un día anunciar en un reportaje que va a comenzar un nuevo disco en otro estudio...?

Volviendo a lo de pasteles....es el gran momento.
Plasmar lo que uno tiene en la cabeza y corazón, para luego llevárselo copiadito en un casete a su casa y comprobar que el trabajo no fue en vano....
Claro que todo esto me lo permite el tener un buen estudio de grabación. Ser independiente, porque de eso se trata. El arte necesita libertad, posibilidad de desarrollo, tranquilidad de decisiones, sin que nadie te este moscardeando.
En mis comienzos tuve bastante suerte. Luego de mi primera experiencia de grabación a mis 15 o 16 anos con Los Gatos Salvajes, que es casi inexistente porque nosotros sabíamos poco, el técnico también, la sala era mala y así. En una palabra, nadie sabia nada. Allí al toque, comencé a grabar con Los Gatos, y ya habíamos crecido en exigencias y conocimiento. Por suerte donde grabamos los primeros discos encontramos tipos sensibles como Salvador Barresi, un divino con buen gusto y oreja verdadera.
Luego, mi transito por muchos estudios, mi actitud siempre fue la de estar "preparado" al técnico que me iba a encontrar.

Por lo general, alguien que esta cansado, que te "duerme", no le gusta la música que haces y le revienta cualquier experimentación que le pidas....
En definitiva, una de las cosas mas aburridas que existen en la vida, el encuentro de un" técnico técnico" con un músico apasionado.
No debo olvidarme del gran Jorge da Silva, uno de los mejores técnicos de nuestro país. Sensibilidad & Oreja.
Gran sensibilidad, músico total, con quien compartí anos de grabación durante los anos 70'.
Si uno quiere estar realmente tranquilo grabando, debe tener a su lado un técnico que lo aprecie, que sepa que durante el transcurso de esa grabación, cada uno va a aprender del otro, y que cada quien va a socorrer al otro con su experiencia y criterio para sacar adelante la toma...
Un técnico resentido y frustrado porque quizás quería ser músico, puede destrozar en miles de pedazos una sesión de grabación...
Un músico que llega inflado de soberbia para dar indicaciones sin aun conocer el resultado humano de los que lo están esperando en la sala, también.
Otro músico que asiste con desconfianza, que no sabe explicar el sonido de su propio instrumento, también.

El trabajo en estudio, cuando se trata de una reunión creativa, no de un estudio que están cumpliendo una rutina de horarios comercialmente, debe ser un encuentro fraterno de un grupo de tipos(músicos & técnicos) que se convocan para disfrutar, conocerse, con el anhelado deseo de lograr ese día una bella y original grabación....Nuestra cabeza llena de colores, el corazón queriendo armonizar....y el estudio con todo su instrumental frió y sereno, aun sin usar, simulando ser la tela blanca de un inspirado pintor, que aun no sabe cuan certero será su pincel para depositar tanto amor.....en pasteles...

Por eso canciones son pasteles....