LA TROVA ROSARINA

SERGIO ARBOLEYA

1ra. Edición:
1998
Editorial:Homo Sapiens Ediciones
Prólogo:
Juan Carlos Baglietto

"...Sé que éramos un grupo de gente con una profunda pasión y una necesidad de ser escuchados, de comunicarnos: que esa misma necesidad nos unió casi involuntariamente y nos desarrollo en un medio que, en el mejor de los casos, nos era indiferente..", escribió Juan Carlos Baglietto en un sentido texto que sirve de prologo a esta edición y que, sin duda, acerca el espíritu entre desafiante, casual, intrincado y mágico que signa un repaso más pasional que riguroso en torno a la Trova Rosarina.

El libro se escapa sin culpas de la precisión de las fechas y los fundamentos numéricos para intentar una aproximación más fructífera a las sensaciones y los sentimientos que se fueron torneando para generar una forma de canción que nació y estallo desde Rosario.
A partir de esta primera decisión estético-periodística, hay también una clara intención de vincular permanentemente las novedosas, punzantes y prolíficas andanzas creativas de los músicos de la Trova con imágenes argentinas.

Esta idea parte de la más intima certeza de que los músicos populares tienen con la realidad social, política y económica del país, una relación de reciproca alimentación. Quizás sea entonces posible que al contar la historio de la Trova Rosarina, se esté narrando el devenir de una parte de la sociedad argentina.
La intención entonces, no pasa por trazar melancólicos y forzados paralelismos utilizando como herramientas una canción de Páez. o la voz de Baglietto, para explicar el chato, frívolo y dependiente presente de la Argentina, pero el relato permite apreciar que estos artistas rosarinos describen una parábola de la esperanza a la derrota y de allí a la reflexión, que tiene puntos de contacto con los sueños populares que fueron, ya no están y es necesario recuperar.

Sergio Arboleya , un periodista de gran experiencia y formación realizó una investigación exhaustiva de la llamada trova rosarina que consta de reportajes a los protagonistas quienes le brindaron a Arboleya su testimonio valioso del devenir de este importante movimiento de música popular. Todos los datos están extraídos de testimonios de los protagonistas.
Según Arboleya, los que escribieron las primeras páginas fueron los cultores del rock que liderados y reunidos por Ricardo”Richard” Grassi empezaron a transitar una nueva historia. Richard soñó trasladar la comunión roquera, el espíritu solidario de los impulsores del movimiento a nivel nacional que tocaron en el BARock”72 , a la geografía rosarina.

El 18 de marzo de 1973, en una de las aulas del Colegio San José, se dieron cita varios grupos musicales rosarinos, entre ellos” Pablo el enterrador””Agnus Dei” y “Amor” para verse por primera vez sus adolescentes rostros y formar bajo la conducción de Richard, el Ateneo Músicos y Amigos de Rosario(AMAdeR)

Lalo De Los Santos, por entonces integrante de “Agnus Dei” recuerda que “ya en aquella reunión se coincidió en armar una especie de cooperativa con la idea de promover el rock de Rosario y tener la posibilidad de una continuidad en materia de conciertos”Lalo De Los Santos grafica:”para mí, Los Gatos y Almendra es decir Litto Nebbia y Spinetta, eran como mi papá y mi mamá”.
El compositor, arreglador e intérprete Héctor “Pichi” De Benedictis que lideró el grupo “Acalanto” y años más tarde llegó a ser Secretario de Cultura de Rosario, le pone fechas anteriores a la primera repercusión del rock en Rosario desde grupos como “Los No” y “Batallón Mermelada” que empezaron haciendo música para bailar, luego rock en inglés de bandas inglesas, después temas en inglés de su propia autoría y terminaron por animarse a hacer canciones en castellano al calor de la influencia que significó “Almendra”.

Dice De Benedictis: ”cuando se habla de la Trova Rosarina creo que Almendra es un referente inevitable. Cuando por primera vez escuché ”Muchacha ojos de papel” descubrí algo fuertísimo, porque era pegadizo pero interesante y había un tratamiento increíble del texto que luego se convirtió en toda una referencia para nosotros”.
Rubén Goldín, otro integrante de la Trova evoca:”yo fui a ver a ”Los Gatos” a Echesortu con asma y fiebre y como me sentía bastante mal , logré ponerme en la escalera. Cuando terminó el show y los músicos bajaron por la escalera, Moro me tocó la cabeza y yo creí que me moría".

1 comentario:

Anónimo dijo...

hola, perdon, soy nuevoo,, este es un libro donde esta el link?