ALMENDRA

VARIOS
1ra.Edición:1971
Editorial:Editorial IM

Este es un libro, de la mítica banda Almendra del año 1971 que reúne dibujos y textos de Caloi, Broccoli, Emilio Del Guercio, Rodolfo García, Edelmiro Molinari, Carlos Marcucci, Ángel Del Guercio, Norma Bessouet, José Luís Perotta, Juan Carlos Castagnola y del mismo Luís Alberto Spinetta, increíbles imágenes casi sin precedentes que desafían cualquier encasillamiento, por eso solo se lo llama "Libro".

Esto dice Spinetta del Libro:
"Ese libro fue una idea inicial de Marcucci, pero que básicamente a medida que se fue construyendo se fue auto deformando por la intervención de tipos como él. Como cómico lo admiraba, pero como poeta no le daba cinco de pelota."

Totalmente descatalogado.
Lo podes bajar de AQUÍ

AHORA MISMO


MORIS

1ra.Edición: 1973
Editorial: Editores de Hoy


De un caos de papeles y poemas, surge este libro; la realidad de un sueño; muchas de las canciones que he compuesto durante los últimos cinco años.
El libro incluye temas que he interpretado en los recitales, poemas que nunca fueron dichos y material que estoy por editar en mi nuevo long play.
Una canción es algo vivo y que alcanza su máxima realización en el hecho de interpretarla. Agarrar una canción, escribir sólo la letra: sin la voz y sin la música – es mostrar sólo una parte de algo e implica el riesgo de ser juzgado a medias.
Afortunadamente he podido darles a los temas, el máximo ritmo y fuerza que permiten las palabras, las líneas y las formas.
Hojeando los originales, veo aparecer, entrecruzadas por el tiempo, las cosas y lugares que he vivido y sentido: bares, rutas, mendigos, guitarras, amigos, anocheceres, Jardines Zoológicos, recuerdos, dinero, vagabundeos, amores y alegrías.
Y ahora le toca el turno al libro de cantar sus canciones.

MORIS

Totalmente "recontraseuperdescatalogado."
Tenes ganas de tenerlo????
Lo podes bajar de AQUÍ
Gracias Rebelde…como siempre, pagina que nunca se puede dejar de consultar

AYER NOMAS

JUAN CARLOS KREIMER – CARLOS POLIMENI
GUILLERMO PINTOS – GUSTAVO ALVAREZ NUÑEZ


40 años de rock en La Argentina

1ra Edicion:2006
Editorial:Ediciones Musimundo

Si bien no existe una bibliografía copiosa, hay varias ediciones fundamentales que reflejan la historia del rock local y a sus artistas. Algunas de ellas son "Cómo vino la mano", de Miguel Grinberg, fundacional de la literatura rockera; "Agarrate!", de Juan Carlos Kreimer, e "Historias del palo", de Gloria Guerrero. También hay quienes se especializaron en los músicos, como "Spinetta: Crónica e Iluminaciones", de Eduardo Berti, o la biografía de Miguel Abuelo por Juanjo Carmona. Libros que se internan con seriedad en la música y los músicos de las últimas décadas.

Pero hacía falta una historia con concepto enciclopédico. Si bien Marcelo Fernández Bitar realizó un profundo trabajo de la historia del rock ordenado año por año y con discografías completas que ya lleva varias ediciones, y hace una década apareció una suerte de diccionario con todos los nombres del rock, su historia y su discografía cuando se celebraron sus primeros treinta años de vida, era necesario darle un carácter enciclopédico que lo actualizara y reflejara no sólo los nombres sino el entorno social en el que sucedieron las distintas etapas del rock.

Y apareció, por fin. "Ayer nomás (40 años de rock en la Argentina)", editado por Musimundo, brinda un panorama generoso en extensión y calidad de edición. Y se trata de un libro necesario, porque más allá de esa suerte de ayudamemoria que resultan las enciclopedias, es de gran utilidad para las nuevas generaciones que intentan descubrir esta historia.


"Ayer nomás" está dividido en cuatro partes, que reflejan a su vez etapas bien diferenciadas tanto en la estética como en el orden (y desorden) social que se vivía en cada momento. La primera parte, a cargo de Juan Carlos Kreimer, empieza en los primeros pasos del rock (la edición de "Rebelde", por los Beatniks), termina en el "Adiós Sui Generis", en 1975. La segunda, por Carlos Polimeni, va de 1976 (el comienzo de la última dictadura) hasta 1985, y refleja el duro camino que cruzó hasta la llegada de la democracia y culmina en el rock como una música popular que ya hace sentir su presencia.

La tercera parte, a cargo de Guillermo Pintos, retrata la expansión del rock tanto en el tamaño del negocio como en la variedad de estilos que se asentaron en su seno, en la década que va desde 1986 hasta 1995. El capítulo final llega hasta 2005, y Gustavo Alvarez Núñez analiza las nuevas estéticas que se enrolaron en las filas del rock, donde abundan los solistas, con el apogeo de las bandas "del barrio" y, claro, la tragedia de Cromagnon.

Lo que queda en claro después de recorrer las 350 páginas es que el rock siempre refleja el comportamiento social de su tiempo. A veces se ve con mayor claridad; otras, hay que hurgar un poco más, pero a través de sus formas de expresión, sus estéticas, sus cambios más o menos bruscos, sus posturas más o menos desafiantes, reflejan el devenir de los últimos 40 años de historia.
Para bien y, tal vez, para desenmascarar nuestras fallas.

MARTROPIA

JUAN CARLOS DIEZ

Conversaciones con Spinetta

1ra Edicion:
2006
Editorial:
Aguilar

"Martropía, conversaciones con Spinetta" es el nombre del libro en el que el periodista Juan Carlos Diez condensa cinco años de encuentros personales, ensayos y grabaciones compartidas con Luis Alberto Spinetta, que le sirvieron al autor para sumergirse en el sensible universo del artista y mostrar su costado más íntimo.

Entre otras curiosidades que cuenta el libro, figura que el tema "Penumbra", registrado en 1993 en "Fuego gris", es anterior al clásico "Muchacha ojos de papel" compuesto en la adolescencia. Y anécdotas como aquella en que invitado a tocar por Astor Piazzolla, Spinetta se sintió opacado por la inseguridad y decidió no aceptar.

"Martropía" bucea también en los pensamientos y sentimientos de uno de los íconos de la música argentina. Cosas que ni sus fanáticos conocen: ¿alguien sabía que "Golondrinas de Plaza de Mayo" es un tema que no toca hace años por el tipo de afinación de la guitarra (abierta y difícil de reproducir)?, ¿o que "Será que la canción llegó hasta el sol" lo compuso de un tirón porque quería una canción de cuna para sus hijos y los del fotógrafo Eduardo "Dylan" Martí?, ¿y que aún no sabe que significa "La herida de París"?.

Diez conoció al "Flaco" hace 15 años a través de un amigo íntimo que tienen en común y después de una década decidió embarcarse en este proyecto. "Quería saber quién era aquel que construía ese andamiaje flotante de letras, poesía y música, y luego poder transmitirlo y plasmarlo en un libro", evocó el periodista en una entrevista con la agencia Télam.
Indudable seguidor de Spinetta, Diez recordó que la primera vez que se acercó al artista lo hizo con intenciones de hacerle "algún tipo de entrevista, pero eso fue sólo un punto de partida. Pasó el tiempo y en mayo del 2001 lo llamé con toda la pretensión de hacer el libro".
Y si hay algo que no se disimula en "Martropía" es el compromiso que tuvo Spinetta con este libro, donde habla entre muchas otras cosas de la relación de sus hijos con su música, de su admiración por Los Beatles, Manal y Piazzolla, de su visión sobre el tango, de cómo fue cambiando en el tiempo su proceso de composición, del contenido de muchas de sus letras, de su misión como artista y del amor que le dieron sus padres.
"Me acuerdo que fui a tomar unos mates con él y que en ese momento estaba trabajando en la mezcla de 'Silver Sorgo' -continuó-. Lo fui a ver con una idea muy precisa aunque pensaba que me iba a decir que no, pero se entusiasmó inmediatamente y ahí mismo empezamos a armar el libro".
En cuánto a cómo fue estructurando "Martropía" -definida como el estado de ensueño producido por la visión de puentes amarillo y el vértigo que sobreviene al cruzarlos-, cuya sugerente tapa fue ilustrada por el mismo Spinetta, Diez contó que primero determinó cuáles eran las temáticas que iba a abordar y después empezó a elaborarlas.
"Ibamos y volvíamos, fueron muchos encuentros en años, no agotábamos el tema en una reunión. Fuimos rescatando cosas, desechando otras. El se involucraba y cuando una idea no había quedado muy clara la retomábamos hasta quedar conformes. Hay un fuerte trabajo de edición", resaltó.
"Mi intención era mostrar el sentido de oportunidad del artista, de casualidad y causalidad, era tratar de meterme atrás del andamiaje y hacerlo de una manera comprensible", sintetizó el periodista que a lo largo de su carrera se desempeñó como colaborador en las revistas La Maga, Cosmopolitan y Noticias y que actualmente es redactor de Clarín Zonal.

En todo momento, Diez destacó la importancia de la libertad con la que fueron encaradas esas charlas, algo que permitió la apertura de puertas impensadas y que se materializaron, por ejemplo, en el curioso capítulo dedicado a los animales, en el que Spinetta llegó a decir: "el tucán es manifestación de Dios" o "la música se parece más al animal que al hombre".
"Cuando desgrababa en mi casa, a veces me daba cuenta que tenía mucho material sobre determinado tema y la fauna -muy presente en su lírica (desde los elefantes hasta las boas)- fue un disparador para hablar de otro montón de cosas como el perdón, la culpa y la condición humana".
Infinitas grabaciones en casetes y apuntes que le sirvieron al autor como "hojas de ruta" constituyeron la materia prima de un trabajo que Juan Carlos Diez fue estructurando, con la paciencia con la que un músico aborda la grabación de un disco.
"En algún punto abordé al libro musicalmente, como si fuese un disco. Yo ya tenía 'los 10 temas del álbum', pero para redondearlo laburaba más un arreglo en uno o pensaba agregarle otras voces en otro, porque la canción y la letra ya estaban listas", comparó.

El periodista, que también se dedica a la música, va guiando al lector para acercarlo a la intimidad del hombre que a los 15 años compuso la memorable zamba "Barro tal vez" en un itinerario de 35 años, signado por la magia y el talento pero también por "mucho trabajo".
"El talento es el hombre en libertad, nace en cualquier persona que se sienta capaz de volar con sus ideas", es una de las definiciones que Spinetta desgrana en el texto.

Para redondear este concepto abarcativo, porque "mi idea no era hacer un libro sólo para sus fans", acotó Diez, "Martropía" contiene la discografía completa del artista -en total cuarenta placas- y las letras de muchas de las canciones mencionadas en el libro.
Se consigue en todas las librerias

NO PUEDO VIVIR SIN TI, MI TIERRA - CANCIONERO

LITTO NEBBIA

1ra Edición:1987
Editorial:Torres Agüero Editor

Existe una colección de mini libros o libros en formato mini-bolsillo que se llama Cancionero.
Digo que existe, porque el otro día, recorriendo librerías, encontré uno similar de León Gieco, aunque recuerdo que este lo compre en una librerìa de usados en Colegiales.
Esta colección tiene un tomo dedicado a un artista popular en particular.

Si bien el libro es pequeño, la información que trae es frondosa.
En este caso en particular trae todos los temas de Litto hasta el año en que se edito el libro, su biografía, toda su discografía y una sección muy linda donde el autor cuenta algún detalle de cómo o en que circunstancias escribió determinado tema.

Como está totalmente descatalogado, aquí le doy una muestra de lo que se puede leer

EL OTRO CAMBIO: LOS QUE SE FUERON
Se me ocurrió en el 73 en casa de mi vieja tratando de evocar esos barrios antiguos de mi ciudad. Luego me di cuenta que esto sucede. en cualquier ciudad y aún en barrios modernos.
El tipo de narración se debe a mi influencia por la lectura de libros de Roberto Art (Los siete locos, Aguafuertes porteñas, etc.). Originalmente se titulaba Tiempo de Art, pero me bocharon el título en SADAIC porque tenía que llevar una autorización del autor para usar su apellido (?).

SI NO SON MAS DE LAS TRES (EL BOHEMIO)
Fue escrita en el 72 cuando comencé a trabajar junto al percusionista Domingo Cura.
Escribí en esa época varias canciones con aire de zamba o chacarera.
Su letra es autobiográfica, así es cómo vivía en ese tiempo

VALS DE MI HOGAR
Es del mismo corte que la anterior describiendo algunos aspectos de mi casa, mi familia y sentimientos profundos que a veces me costaba mucho declarárselos a alguien y me era más fácil hacer una canción

EL REY LLORO
Esta es una canción escrita con toda la inocencia de narración que se le puede ocurrir a los 17 años a alguien que quiere hablar de los valores de la vida. Fue grabada como todos los primeros temas en solo dos canales; es decir que tocábamos con el grupo todos juntos de un tirón y quedaba registrada en un canal y luego yo cantaba en el otro; si quedaba un espacio libre en donde yo no cantaba, allí poníamos algunos efectos de percusión O un instrumento haciendo un solo.

MADRE, ESCUCHAME
Este es un tema que quiero mucho y creo aún tiene vigencia. En esa época se me ocurrió escribirle a mi madre una canción en donde le dijera la verdad de cuanto la quería pero también cuál era mi idea sobre la vida que iba a llevar al dedicarme a esta profesión. Las metáforas que utilizo son simples pero sanas, aún lo puedo seguir escuchando y hoy en día le diría lo mismo a ella.

EL VAGABUNDO
Esta canción es una muestra de cómo se con- creta una proyección adolescente. Fue escrita también alrededor del 66 y hace muy poco tiempo me di cuenta que las notas y palabras con que comienza son las mismas con que empieza “Sólo se trata de vivir”, escrita en el 79 en México. Si tengo que hacer una reflexión sobre esto pienso que en el Vagabundo hablo de una idealización de lo que quería ser, y en Sólo se trata de vivir ya es esa persona más madura la que está hablando.

SÓLO SE TRATA DE VIVIR
Escribí este tema andando de gira en el 79 por el Bajío de México. Lo grabé al año siguiente en New York. Es un tema de esos que se pueden escribir cuando uno viaja mucho, lógicamente, no de vacaciones.
Cuando regresé al país el año pasado me enteré que lo conoce mucha gente y aún mi disco que lo incluye no había aparecido. Esto era gracias a León Gieco que durante un año lo cantó por todo el país incluyéndolo al repertorio de sus propias canciones.

CANCIÓN DEL HORIZONTE
Se acostumbra a preguntar a alguien cómo ve su vida y puede contestarte que la ve como un triángulo, o bien de color celeste y cosas por el estilo.
Yo la veo como un horizonte muy llano en donde van ubicadas cada una de las etapas como si fuera una fila india.

GENTE QUE NO SABE LO QUE QUIERE
Escrita en el 80 en New York, no me costó mucho ya que está lleno de este tipo personas.

PARA JOHN
Escrita en México a las pocas horas de ocurrida su muerte.
Lennon fue a mis 13 años la imagen del héroe que a través del arte expresaba todo su sentimiento al mundo, como así también su inconformidad frente a la violencia.
El sentido de la letra creo que vale como homenaje para cualquier persona que hemos querido en nuestra adolescencia.

NO IMPORTA LA RAZÓN
Cuando tenía 8 o 9 años en Rosario cantaba junto a mis padres muchos boleros mexicanos que estaban de moda. Luego este género se tomó clásico; y hace un par de años viviendo en México conocí a muchos artistas que por supuesto allí lo cultivan. Decidí escribir una canción en homenaje al bolero y dedicada a quien para mí es el mejor cantante actual en México, Marco Antonio Muñiz.

SABOR DE AMIGO
Su ritmo está influenciado por la música “salsa” y el texto es una ironía sobre las posibilidades de la comunicación hoy en día.

MAS QUE LOCA
Es una canción acerca de que los hombres y mujeres deben ser amigos. Su personaje central es femenino y eso hace que mucha gente la entienda como una canción feminista.

RECUERDOS EN UN TAXI
Es una especie de balance sobre una experiencia sentimental. Escribí música y letra en un viaje en taxi que duró 10 minutos.

ROCK Y DICTADURA

SERGIO PUJOL

Crónica de una generación (1976 – 1983)

1ra Edición:
2005
Editorial:
Emece Editores

A pesar de la fuerte represión que la última dictadura militar desató contra los jóvenes, el rock argentino logró afirmarse en esos años como práctica social y expresión artística.
Mediante la liturgia de los recitales y las complicidades de algunas canciones, una cultura joven consolidada entre los años 60 y 70 fue capaz de sostener ciertas formas de disenso, en medio de exilios, temor y desapariciones.

En este libro Pujol contrapone dos formas de ver el mundo: la del proyecto de disciplina social implementado por la dictadura y la del mundo musical y poético de Charly García, León Gieco y Luís Alberto Spinetta, entre otros referentes. Explora aspectos poco conocidos de la etapa más oscura de la Argentina en el siglo XX.

Todo relato nace cuando quien va a narrar sabe desde qué punto de vista va a articular su narración.
Sergio Pujol, reconocido historiador cultural y musicólogo, eligió el punto de vista de quien se acerca y se aleja de los hechos, según una lógica morosa que no teme apelar a un registro próximo y distante, a un tiempo.

El libro Rock y Dictadura tiene la proximidad de quien ha estado tarareando y alentando desde las tribunas y más tarde desde la tranquilidad meditativa de su hogar, a los grupos cuyos discos y recitales son historiados.
Por otro lado, el texto tiene la distancia que dan ya treinta largos años y ríos de tinta sobre un período que se ha saturado hasta el tic de una retórica ligada a dos sememas: memoria y olvido. Pujol recuerda.
Y esa operación de reconstrucción de un vacío, se completa con un relato vivido y vertiginoso, de ciertas figuras que hoy escuchamos como clásicos contemporáneos pero que por entonces estaban insinuándose como nuevos talentos, consolidando una poética y un auditorio para sus canciones.

No hubo actos heroicos, como sí en cambio los hubo en el campo del periodismo y de las letras, pero hubo una voluntad rebelde por fundar una cultura alternativa contra un estado que no sólo prohibía decir sino que, como diría Roland Barthes, obligaba a decir.
Esos espacios simbólicos establecieron un conjunto de prácticas sociosemióticas que facilitaron sobre todo a los jóvenes encontrar espejos donde reflejar su rabia y sus ansias de cambio.


Conseguible en librerias.

PEQUEÑAS ANECDOTAS DEL ROCK DE ACA

EZEQUIEL ABALOS

...Los primeros 10 años
1ra. Edición:2004
Editorial:Eabalos Edita

La propuesta de este nuevo trabajo de Ezequiel Ábalos, Pequeñas anécdotas del rock de acá - que además es uno de los responsables del desarrollo de la radio alternativa FM La Tribu -, fue ir directamente a las fuentes para contar cómo fueron los primeros pasos del movimiento de rock en la Argentina.
Conversó con muchos de los protagonistas de aquellos años (entre 1966 y 1976), y cada uno da testimonio de los encuentros iniciales, las zapadas, las primeras grabaciones, las experiencias colectivas de los comienzos.

El título es fiel reflejo de su contenido. Se trata, justamente, de pequeños relatos de esos músicos que armaron la historia, contados en primera persona, como cuando se gestó Pescado Rabioso, en las palabras de Black Amaya, que un día le dijo a Pappo que se iba de su grupo: "Salgo de la casa de Pappo, tomo un taxi... cuando voy por la calle Arribeños lo veo al Flaco (Spinetta) en la puerta de la casa como pensando, medio colgado, saco la cabeza por la ventanilla y lo saludo. Cuando me ve pega un salto, paro y me pregunta si no toco más con Pappo, le digo que no y me invita a pasar a la casa. Agarra la criolla y me muestra algunos temas, el «Blues de Cris», «El jardinero». Me acuerdo que no teníamos un peso, hicimos una vaquita y compramos una sidra para festejar el encuentro".

Son muchos los que dan testimonio, entre ellos Moris, Billy Bond, Javier Martínez, Oscar Moro, Claudio Gabis, Emilio del Guercio, Pajarito Zaguri, Alejandro Medina, Gustavo Santaolalla, Héctor Starc, Machi y Jorge Pinchevsky.
Los Beatniks, Los Gatos, Moris, Manal, Almendra, Vox Dei, Los Abuelos de la Nada, Tanguito, Arco Iris, Pedro y Pablo, Color Humano, Pescado Rabioso, Invisible, Sui Generis... todos los nombres que trascendieron en los primeros años del movimiento rockero desfilan con breves y concisos relatos sobre ciertas situaciones, ciertos hechos, que ayudan a armar gestos de época.

También, una sección de fotos tomadas por el fotógrafo Ricardo Rodríguez

Además, cada testimonio se abre con una breve noticia para ubicarnos en tiempo y espacio, y cierra con la letra de algún tema de la banda correspondiente. Un libro de interés general para seguir descubriendo cómo vino la mano.

Un resumen del testimonio de Javier Martínez (Manal)

"Nací en el barrio de Cohglan en la calle Nahuel Huapí, que ahora se llama Manuel Ugarte, el 18 de Marzo de 1946.
Mi viejo era un melómano y aparte un artista amateur que se dedicaba al teatro.
Me puso de nombre Javier porque cuando nací estaba haciendo una obra que era un alegato antibélico donde el protagonista se llamaba Javier.
Mi viejo me creó el hábito a la lectura y del cuidado del cuerpo. Por un lado la gimnasia, la natación, y por el otro la gimnasia intelectual. Por otro lado mi viejo era uruguayo y había tenido contactos con el candombe, tocaba tamboriles así para divertirse... Me acuerdo que a los 5, 6 años ya me hacían hacer la base con el tambor más grande.

Después terminé la primaria y entré en la secundaria, empecé en el industrial, hice el ciclo básico, lo largué, empecé el comercial, hice el ciclo básico y lo largué. Soy un drop-out, no terminé nunca la secundaria. Por eso me daba mucha risa el argumento de Tango Feroz que pretendía ponerme a mí caminando por una facultad haciendo activismo político. ¡Ridículo!. Aparte yo no soy ni de izquierda ni de derecha, soy un demócrata convencido que el mundo va hacia una síntesis. Por eso lo llamé a Piñeyro y le dije que me borre porque si no se iba a comer un juicio. Te das cuenta lo que es escribir con falta de información?, no quisieron tomar ningún tipo de contacto con la realidad ni con la verdad, no vinieron a hablar con nosotros ni nada, entonces en su intento de inventar algo que no era, me ponían a mí caminando por una facultad cuando yo nunca terminé la secundaria.

(...)

El hotel que administraba mi padre tenia una gran pileta de natación frente al río y venía mucha gente a nadar Un día vinieron dos muchachos, que no eran músicos, a los cuales les enseñé a nadar nos hicimos medio amigos y los invité a una fiesta que hice en el hotel cuando cumplí 18 años. AI día siguiente vino uno de ellos y me dijo que como ya que era mayor de edad me iba a Llevar a un boliche nocturno a escuchar música. Resulta que me Llevó nada más ni nada menos que a La Cueva. Ahí empezó todo. Cuando yo llegué ya era La Cueva del rock y el alma mater del boliche era Sandro".

Conseguible en librerías

HISTORIAS DEL ROCK DE ACA

EZEQUIEL ABALOS
1ra Edicion:1995
Editorial
Editora AC & Ezequiel Abalos

Sobre fines del 92 comencé a realizar reportajes a un grupo de músicos del rock nacional con la idea de presentar un proyecto de programa radial desde donde, a través de una sección con el nombre de Historias de Pasta, los mismos protagonistas cuenten su versión de los hechos que fueron viviendo durante toda su trayectoria, esto incluía a los músicos que si bien habían participado de la historia, no habían tenido el espacio para contar sus vivencias personales, algunos quizás eclipsados periodísticamente por figuras como Lito Nebbia, Luis Alberto Spinetta, Pappo o Charly García.
El 14 de Marzo de 1993 comencé el programa de Rock de Acá por la Rock & Pop.
Gracias al prestigio que este programa adquirió y al poder de convocatoria de la Rock & Pop, el contacto con los músicos fue fluido y a lo largo de los dos años que duró Rock de Acá con mi presencia, pude entrevistar a casi todos los músicos que integran este primer libro de la primera generación del rock nacional.

Paralelamente durante el 93 y el 94 realicé una columna de rock nacional en los programas del Mariscal Romero utilizando extractos de estos reportajes para contar fragmentos de la historia del rock local y desde Mayo del 95 estoy en FM La Boca utilizando también este material en mi programa Costumbres Argentinas.
Los músicos que conforman esta primera entrega de mis reportajes son los primeros que hicieron rock en castellano con letras propias, son los que no tuvieron profesores de rock que les enseñen como hacerlo, lo hicieron ellos.

Este libro es el comienzo, no tiene una fecha de inicio, quizás esto no tenga lógica pero hay una fecha, hay un lento y decisivo camino hacia un cambio global en la forma de vida de todos los argentinos a través de las nuevas influencias musicales de esta primera generación del rock de acá.

Entrevistas a Billy Bond, Pajarito Zaguri, Moris, Javier Martinez, Alfredo Coth, Alejandro Medina, Moro, Pomo, Claudio Gabis, Willy Quiroga, Quique Gornati, Emilio Del Guercio, Black Amaya, Hector Stara, Miguel Cantilo, Rinaldo Rafanelli, Gabriela, Jorge Pinchevsky y Nito Mestre

EL HOMBRE ILUSTRADO

GLORIA GUERRERO


…La primer biografia del Indio Solari

1ra. Edición:2005
2da. Edición:2006
Editorial:
Sudamericana

El libro, en abril del 2005, está dividido en nueve capítulos a lo largo de los cuales se narra la historia del grupo de rock argentino Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Contrario a lo que muchos creen, Gloria Guerrero no realizó una biografía del Carlos Solari, mencionándolo como un personaje más dentro de la historia del mitíco grupo platense.


En los primeros capítulos, Guerrero le muestra al lector como era el entorno en el que los integrantes de la banda se movían. Habla sobre la ciudad de La Plata, hace mención a su estructura geografía y socio-cultural y también refleja como los gobiernos de turno influyen sobre la vida de los artistas.

Al avanzar con la lectura, estando el relato ya dentro de un marco determinado, la autora comienza a hablar de la banda propiamente dicha, como es que esta se forma, como se elije el nombre, porque, la primer gira del grupo y su llegada a la Ciudad autónoma de Buenos Aires, presentándose en un pequeño salón ubicado a unas cuadras del obelisco porteño. También narra como ciertos ritos que la banda llevaba a cabo durante las primeras presentaciones en público, se van perdiendo como parte del proceso de hacer a la banda más masiva.

Capítulos:
Un gran remedio para un gran mal (O cómo encontrar viejas medicinas para soñar)
El camino del indio (O de cómo el Santo Fumador de La Plata sale del letargo y va a desfilar)
Lo suave (O de cómo los buenos volvieron y están rodando cine de terror)
El astronauta italiano (O de cómo, preso de tu ilusión, vas a bailar)
Los ojos de dúrax lastimados (O de cómo caen al fin los disfraces, desnudándote)
La declaración de la independencia (O de cómo estar muy Shangai)
El rocker (O de cómo atrapó un beso bienhechor con ojos al rojo vivo)
Los unos y el otro (O de cómo estar seguro de si el Indio escucha tu remera)
El aire acondicionado (O de cómo nuestra estrella se agotó y era mi lujo)

Antes del primer capitulo, "Un gran remedio para un gran mal", hay una lista con 18 invitados, según la autora.
Esta lista es muy practica a la hora de la lectura ya que contiene una pequeña referencia de varios de los personajes que han estado en el grupo.

También se publico en formato de libro de bolsillo

El contenido del libro, según el Indio Solari, "es un verdadero disparate, son historias contadas por gente que apenas me conoce o conoce sólo una etapa de mi vida".

HISTORIA DEL ROCK EN ARGENTINA

MARCELO FERNANDEZ BITAR
1ra Edición:1987
2da Edición:
1993 (ampliada)
3ra Edición:
1997
4ta Edición:1999
Editorial:Distal

Fue el primer libro que reseñó cronológicamente, año por año y disco por disco, la aventura que comenzó en 1966 y que continúa hoy, día a día. Tuvo cuatro ediciones en papel; la última, en 1997.
El libro vino a ocupar un casillero vacío: el de la recopilación de datos, discos, shows, en toda la historia del rock vernáculo, año a año.
Prologado en su primera edición por Luís Alberto Spinetta, Marcelo Fernández Bitar, su autor, de larga experiencia en el medio, combina su pluma de periodista con el rol de historiador.

INTRODUCCION A LA SEGUNDA Y TERCERA EDICIÓN

A seis años de la edición original de “Historia del rock en Argentina”, debo admitir que ni siquiera yo tengo un ejemplar propio en casa. Quién sabe dónde lo dejé o a quién se lo preste. En la editorial, para peor, hace tiempo que se agotó la primera tirada, así que la única manera de tener una copia es dejar de escaparle a la reedición.
Como es obvio, no alcanzaba con mandar los viejos originales a la imprenta, porque era necesario actualizar el libro con datos de 1987 a 1992. También debo admitir que resumir los principales hechos de ese período 87-92 fue más sencillo que buscar datos de la década del sesenta, porque es abundante la información publicada en diarios, suplementos jóvenes, y revistas especializadas. Esta vez el trabajo tuvo menos ribetes de investigación detectivesca porque había menos partes para armar del rompecabezas.

Hoy, cuando releo el libro no puedo evitar cierta sensación de inocencia e ingenuidad, pero prefiero frenar la tentación de la re-escritura y dejar el estilo tal como estaba originalmente. Corregí algunos datos que encontré, y otros que me señalaron, pero no quise modificar el espíritu del veinteañero que derrochaba entusiasmo sobre el rock nacional. Por entonces no podía entender cómo ninguno de los protagonistas o periodistas más informados (salvo Miguel Grinberg) había hecho un libro con toda la información que yo quería saber, y no me quedó más remedio que emprender la tarea por las mías.

Sin mayor pretensión que resumir la información existente, y ser el primero de una serie de libros que seguramente continuarían otros autores y editoriales con distintos enfoques (algo que por suerte ocurrió), la elaboración de “Historia del rock en Argentina” terminó convirtiéndose en el punto de partida hacia una profesión que no había imaginado. Y como convertirlo en realidad cambió mi vida, no quise modificar el estilo —repito— aunque algún párrafo suene deficiente, falle la concordancia o abunden los gerundios. En los discos que más me gustan, no me molesta la grabación primitiva, el ruido a fritura ni la falta de experiencia. Y aquí quise preservar esa inocencia e ingenuidad, porque es un ineludible síntoma de la sinceridad y honestidad que abunda en el rock en Argentina y en toda tarea que uno emprende con real pasión. En 1987 terminé de escribir este libro porque quería tener un libro de estas características. Ahora lo re-edito por la misma razón.

Que lo disfruten.

El autor

PROLOGO DE LUIS ALBERTO SPINETTA EN LA PRIMERA EDICION
Rock no significa más que todas estas y aquellas capitales excrecentes donde la vida anula a la vida, donde el sonido a veces trae un ensordecedor murmullo: el de las gargantas humanas.

Y está el roll, el movimiento de esa mirada de roca que sólo busca salir de sí misma para irse siendo piedra. Más allá de los cursos de la decadencia de la civilización.

Este gesto es el que debe crear a la vez un modelo para lo punitivo. Debe crear la reacción de pudor en aquello que no quiere mostrar su desnudez ante el rock; pero que luego para acorralar a aquello que se le opone, desnudará sí el poder de su castigo y de su humillación, justamente en nombre de lo bueno. Lo bueno del mal (algo con toques de lo bueno, indeclinable y decadente del rock'n'roll).

El rock aquí es todo ese sentido que como felicidad o angustia, trasgrede permanentemente un delgado hilo de la realidad argentina, aún a costa de que al crecer luego uno se sienta como un turista marciano (¿Acaso no pareció por momentos que éramos extranjeros todos?). Rock es esa visión de haber sentido en serio (para mover, apenas algo. y eso es lo que hay que bancar) miles de sonidos de guitarras, baterías, bajos y todos los otros instrumentos, más letras y líricas nacidas de individualismos hacia afuera; para tratar de arrimar todo un antipostulado que, envenenado por Argentina misma, tiene como ésta la eficiencia de lo que somos. (Quizás de aquello con lo cual hemos generado al que se erige como lo que somos).

Y... nada. Somos muchísimos más de lo que yo me imaginaba cuando en el 69 me profetizaban que "no iba a andar". Esta nada, anda. Tocar música desde la realidad es la idea avasallante que crea rock por doquier, sin más que "al vivir" en la intensidad de los lugares y a la vez desear una profunda cadencia que corte la húmeda tanguinolencia de río antiguo de Buenos Aires.

Una guitarra que aúlla es un acople que recoge tanto margen de nuestras propias vidas que ya es todo. Y cualquier cosa que une ame.

Habiendo nacido y vivido en Buenos Aires desde hace 37 años, tengo, vale decirlo, "el viaje" de la locura ya inscripto en mi vida. Esta locura es, es todo lugar, simplemente rock. O sea, el rock en Argentina es para mí todo ese viaje.

BAJATELO DE LA WEB O LEELO ON LINE
Los amigos de rock.com.ar tienen la 1ra edición on line en su página web para que lo puedas bajar o lo leas directamente desde la pantalla.
Como dijo Fernández Bitar:
“En 1997 actualicé la última versión de este libro porque quería tener a mano un libro de estas características. Ahora lo edito online por la misma razón”

PENSAR CROMAGNON

ESCRITORES VARIOS
Debates a la orilla de la muerte joven: rock, política y derechos humanos.

1ra Edición:
2008
Editorial:
S/N

Surgió de una serie de charlas organizadas durante 2007 por un grupo de sobrevivientes, familiares y amigos de víctimas del 30 de diciembre de 2004.
En encuentros convocados en el hotel Bauen, disertaron Tomás Abraham, Héctor Bidonde, Juan Carlos Volnovich, Diana Maffía, Gustavo Carabajal, Alfredo Grande, Laura Ginsberg, Adriana Calvo, Pablo Alabarces, Luciana Fiorda, Pablo Plotkin, Maristella Svampa, Esteban Schmidt, Jorge Garaventa, Liz Torres, Oscar Hernández y Diego Rozengardt, quien perdió a su hermano Julián en Cromañón y fue el principal impulsor de este ciclo de reflexión y de la publicación que, por el momento, se consigue a través de la página web http://www.lospibesdecromagnon.org.ar/ o escribiendo a lospibespresentes@gmail.com.

Aquí ponemos a disposición la introducción de Rozengardt que abría cada jornada de debates.
Un texto que sintetiza el espíritu de este emprendimiento: un modo de procesar el duelo mediante la militancia y la reconstrucción, de afrontar la pérdida y lo irreparable a través de la búsqueda de algunas verdades

El 30 de diciembre de 2004 quedará instalado en la memoria como el momento, inédito para nuestra historia en el que en el mismo acto y en una trampa similar a una cámara de gas, a 200 familias se les arrebató la vida de sus hijos e hijas, niños, adolescentes y algunos adultos; en que 4000 personas experimentaron el horror para llevarlo en su cuerpo, en su sangre, en su memoria, por el resto de su vida. Es el momento también que dejó claramente expuesto para todo aquel que quiera verlo que nuestra juventud está llena de héroes, gente capaz de arriesgar todo por salvar al amigo, por ayudar al conocido o aún para rescatar simplemente al que lo necesita.

Pero el 30 de diciembre de 2004 quedará instalado en la memoria también como la evidencia más cruel de todo lo malo que hemos construido. 200 muertes evitables, 200 muertes por la fatídica concurrencia de codicia, irresponsabilidad y corrupción. CROMAÑÓN podría haber provocado un gran debate en torno a las responsabilidades de lo que ha ocurrido. Pero, en una sociedad tan mediatizada, con grandes intereses, corporaciones, complicidades y posiciones de privilegios casi inexpugnables, el debate se ha ido diluyendo. Mucho ha costado distinguir entre las responsabilidades penales, las políticas y las sociales.

Quizás una gran ambigüedad acompañe la representación que nuestra sociedad construye acerca del lugar de las víctimas. Por un lado, la autoridad que genera el haber padecido un hecho violento habilita al protagonismo y a la apelación a la sociedad. Pero a la vez se expresa la negación de la palabra reflexiva, se resta autoridad al pensamiento de las víctimas, encerrándolas en el lugar de la lástima mediatizada. Por un lado, se justifica la expresión del dolor, aunque no de la furia y se niega la posibilidad o el derecho de transitar de la desesperación a la participación, del grito a la consigna, de la defensa a la demanda sostenida para desmantelar a fondo los mecanismos que producen las muertes injustas, a la lucha firme contra la corrupción y la impunidad.

CROMAÑÓN forma parte de la disputa por los derechos humanos. Los Derechos Humanos, su vigencia, de un modo u otro, han formado parte de las banderas políticas de los oprimidos en todas las épocas y las sociedades.
En la Argentina, el significante “derechos humanos” ha adquirido en los últimos tiempos, connotaciones particulares y forma parte de las disputas simbólicas por el modelo social que necesitamos construir. Los organismos sociales que desde finales de los 70 y mediante su lucha han producido gran parte de las ideas políticas y sociales en nuestro país, han impuesto el término “derechos humanos” en la agenda de los gobernantes y ya es utilizada en forma generalizada: desde el poder para legitimar sus formas y modos de hacer política y desde otros sectores para reclamar por condiciones de vida más dignas. CROMAÑÓN, aún siendo el hecho más trágico que recuerde la Ciudad de Buenos Aires, aún habiendo producido tantos muertos como el atentado de Atocha y una cifra cercana al hundimiento del Crucero Belgrano, en una muerte colectiva evitable, no es asumido ni acompañado socialmente de un modo decidido. De hecho, dio lugar a uno de los mecanismos más perversos que en nuestro país funcionan desde hace décadas: la culpabilización de la víctima y la deslegitimación de su discurso y su accionar, instalando ideas engañosas, versiones manipuladas y hasta infames acusaciones que no respetaron ni a los muertos. Lograron separar de nosotros a una parte de la sociedad permeable a esas operatorias. Crearon una versión falsa de los familiares de Cromañón para que el reclamo no sea atendido. De esta manera, algunos pudieron volver a hacer sus negocios y a intentar relegitimar sus privilegios políticos.

A estos mecanismos nefastos queremos decirles NUNCA MÁS. Como le hemos dicho NUNCA MÁS a las dictaduras, NUNCA MÁS al terrorismo de Estado, hoy queremos decir NUNCA MÁS a la falta de memoria, a la corrupción, a la impunidad, a las formas corruptas de hacer negocios, de hacer política, de hacer “justicia”, NUNCA MÁS a la muerte absurda de nuestros jóvenes.
Para ello los hemos convocado, para hacer más limpia nuestra rabia, para buscar juntos las palabras que nos ayuden a entender lo que ocurrió y a construir oportunidades de hacer mejor la vida de nuestros jóvenes, de nuestra ciudad, de nuestro país. Los hemos convocado para construir una posibilidad para hacer una reflexión profunda que nos ayude a encarar el futuro con algunas ideas y, sobretodo, con esperanzas.

Algunas preguntas nos orientan en la reflexión: ¿Por qué pasó CROMAÑÓN? ¿Qué aspectos del sistema se expresaron en CROMAÑÓN? ¿Cuáles son las responsabilidades de los jóvenes, del rock, de los asistentes a espectáculos musicales o deportivos? ¿Por qué caló tan hondo en la sociedad el discurso de que la destitución del entonces jefe de gobierno Aníbal Ibarra fue un “golpe institucional”? ¿Qué fue y qué es el rock, en particular en nuestro país y en Buenos Aires? ¿Cuál fue el rol que asumió el ámbito del rock en la lucha de sentidos que atraviesan los jóvenes y como espacio que procura integrar y contener la diversidad de realidades y experiencias que los constituyen? ¿Por qué, al decir de un periodista, CROMAÑÓN es el hecho maldito de los derechos humanos? ¿En qué sentido y con qué alcance se puede identificar a las víctimas de estas muertes políticas, de estos crímenes sociales y habilitar socialmente el lugar de su lucha?
¿Cuáles son los mecanismos que producen el ánimo social para pasar en un momento a las víctimas al lugar de victimarios cuando éstos se transforman en fiscales de la impunidad y la corrupción? ¿Por qué, dos años y medio después, el pedido de “justicia” de las víctimas no muestra la masividad de las primeras convocatorias? ¿Qué pasa en el aparato judicial con esta causa?

Pensar CROMAÑÓN es pensar en CROMAÑÓN, pensar sobre CROMAÑÓN, pensar desde CROMAÑÓN. Es pensar sin olvidar acerca de qué estamos pensando, pensar sin dejar de recordar sobre quiénes estamos pensando, pensar sin dejar por un instante de amar a quienes recordamos, sin abandonar su memoria. Porque ellos son los que no pueden ya pensar, debemos hacerlo nosotros. Pensar CROMAÑÓN es buscar la justicia, es construir el camino para derrotar a la impunidad, a la forma de hacer negocios que olvida a la seguridad y la vida de los otros, a la forma de hacer política que se dedica a acomodar a los amigos y a hacer caja de cualquier modo, a las conductas sociales que olvidan del cuidado de sí y del respeto del semejante. Pensar CROMAÑÓN es sostener el valor de la vida, es incluir a la muerte de los nuestros en la vida cotidiana de todos nosotros, para resguardar la vida de ellos en el único modo en que nos dejaron: en el recuerdo, en la lucha, en ser cada vez mejores. Pensar Cromañón es, por último, hacer que los chicos de Cromañón estén presentes, ahora y siempre.

Por eso,
Aquí estamos consternados
rabiosos
aunque esta muerte sea
uno de los absurdos previsibles

aquí estamos consternados
rabiosos
claro que con el tiempo la plomiza
consternación
se nos irá pasando
la rabia quedará
se hará más limpia.

Buenos Aires, 12 de Junio de 2007

CHARLY GARCIA

DANIEL CHIROM
1ra Edición:
1983
Editorial:
El Juglar

Buscaba en Internet alguna referencia sobre este libro y me encuentro con la desagradable noticia de que Daniel Chirom, lamentablemente falleció el pasado 1 de Diciembre.

Este fue el primer libro que se editó sobre Charly García.
Un reportaje donde Charly relata en forma de reportaje, toda su vida y aspectos desconocidos de su trayectoria musical.
Está totalmente descatalogado y es imposible conseguirlo siquiera, en algún parque o librería de usados, lo que lo convierte en una pieza muy preciada por los coleccionistas y los que no lo son.

Por eso, aquí algunos fragmentos del mismo
La Opera Teo
“- Sí, la hicimos en 1968, creo que es antes de Tommy de The Who. Se llamaba “Teo” y era la historia de un hombre que era hijo de la luna y de un gato. La letra era de Piegari y la música mía.
- Recuerdo que en una grabadora nos dijeron que íbamos a grabarla y nosotros no entendíamos nada; nadie nos quería hacer grabar una mísera canción y resulta que ahora nos grababan una ópera de quince minutos de duración.
Los empresarios nos ofrecieron un contrato por quince años y nos dijeron que el disco iba a salir en Australia y Nueva Zelanda pues el mercado argentino no estaba preparado para una ópera. Después nos dijeron que el contrato incluía barrer y pintar las oficinas.”

Ha sido
“El nombre y las canciones tenían que ver con el ácido. Pero no lo grabamos porque en realidad ya no teníamos ganas de hacer nada. Las letras hablaban de ir al mar y ver peces de colores, aunque en realidad, el disco tenía muy pocas letras, era pura música. Yo estaba con polenta para hacerlo pero a Nito no le interesaba tanto porque casi no cantaba. Fue entonces cuando le dije a Alvarez: 'Eso no va más, hacemos el recital de despedida y chau'. Yo me daba cuenta de que la gente no iba a aceptar a Sui Generis si seguía cambiando. Iba a sentir que nosotros traicionábamos la esencia del grupo".
Adiós Sui Generis
Sobre el fin de la penúltima semana de agosto, las entradas para el anunciado concierto de despedida de Sui Generis en el Luna Park se agotaron. "Ahí Alvarez me llamó para decirme que habíamos vendido todas las entradas, y me preguntó si queríamos hacer otro", Yo le dije que sí, con la condición de que nos asegurara de que íbamos a llenar otra vez. Alvarez me contestó que sólo íbamos a llenar la mitad, pero al otro día llamó para decirme que al ritmo que íbamos, íbamos a agotar seguro las localidades para el segundo". En el mencionado libro, García admitió no haber creído que el poder de convocatoria de Sui Generis era, por entonces, tan grande. "Creía que llenábamos un Luna, pero nunca pensé en dos. En realidad, yo no tenía mucha noción de la gente que arrastraba Sui Generis porque el grupo estaba super mal manejado. En vez de hacernos tocar cinco veces al año en grandes estadios con buen sonido, nos hacían tocar en bailes en los que yo veía venir gente por todos lados pero pensaba que sólo iban a bailar, no a ver a Sui Generis. En mi fantasía, Sui Generis era seguido por un grupo de intelectuales que entendía sólo de música y lo demás era el baile, gente que le daba lo mismo que estuviera Sui Generis o La Joven Guardia".
"Lo que me acuerdo es que Jorge (Alvarez) era muy amigo de Tito Lectoure, y así fue como le dijo que quería tomar una fecha para hacer el último recital de Sui Generis; ahí empezamos a laburar en la producción", dice el productor José Luís Conejo García, por entonces asistente técnico de Sui Generis. "A medida que se acercaba el día, empezaron a agotarse las entradas, y Jorge dudó, y le preguntó a Lectoure qué hacer. Le dijo: "Me parece que vamos a agotar, ¿hacemos otra función?". Lectoure le dijo que no, que en todo caso le daba más populares. Cabían hasta seis mil personas en cada tribuna popular. Pero enseguida se vendieron también esas populares. Así se llegó a las 14 mil entradas vendidas. Entonces se puso otra función a la venta, de la cual se vendieron al final 12 mil y pico de entradas. Entonces, cuando todo estuvo listo, la pregunta era cómo hacer salir a los 14 mil de la primera función para que entraran los otros. Todos estábamos medio paranoicos, porque el antecedente que había del rock en el Luna Park, el despelota de la Pesada, era nefasto. Por eso, al principio Lectoure no quería saber nada, y Jorge lo estuvo convenciendo durante bastante tiempo para que el rock tuviera otra oportunidad en ese estadio". (En un concierto celebrado el viernes 20 de octubre de 1972, se produjo una revuelta en las tribunas del Luna Park mientras actuaba La Pesada del Rock'n'Roll. Al advertir que parte del público estaba siendo víctima de la represión llevada adelante por los efectivos de seguridad del lugar, se cuenta que el cantante de la banda, Billy Bond, gritó desde el escenario: "¡Rompan todo!"...; lo cierto es que la sugerencia que fue tomada en cuenta). "El temor era tremendo, tal es así que Lectoure terminó cobrando el doble de lo que habían pactado al principio. Cuando se largó la venta de la segunda función, Jorge le decía que había alquilado el estadio por un día completo, así que si quería podía hacer terminar haciendo 14 funciones. Pero Tito le decía que no, porque él era el que corría el riesgo de que le rompieran el Luna de nuevo. Al final, ese día la gente fue tan protagonista como el artista".

La Película
Con la película no tuve nada que ver. Me dijeron que la película iba a salir bien y yo dije: 'Bueno, que salga'. Y cuando vi la que la habían prohibido para menores, pensé que era una reafirmación de que yo estaba diciendo cosas que no eran muy digeribles para el sistema. Yo quería poner algunas partes pornográficas para aprovechar la situación".

La Máquina de Hacer Pájaros
"Yo me separé de La Máquina después de un show. Terminó y me fui a un hotel, en donde estaba Zoca - ya por entonces su mujer - y nos dimos manija para ir al Brasil. Yo había empezado a escuchar a Milton Nascimento y su música me dio vuelta la cabeza".
Un gracias enorme al amigo Juan Carlos Zambrano Cardenas por el scaneo de la tapa.

20 AÑOS DE ROCANRROL

RAUL PERRONE
1ra Edicion:1993
Editorial:Editorial Abril

Raúl Perrone es un mundo.
Dibujante, director de cine, guionista, actor, profesor, padre no reconocido de una nueva forma de hacer cine.
Un tipo de una envidiable coherencia y lealtad a sus propias ideas. Un poeta que, desde su espacio -Ituzaingó-, supo retratar a toda una generación como ninguno de sus contemporáneos.
El libro consta de una serie de caricaturas de los principales grupos o solistas del rock argentino de los primeros 20 años de vida.

Raúl Perrone ha publicado ilustraciones editoriales en los diarios Tiempo Argentino, las revistas Siete Días y First, y en el diario El Cronista.
También ha publicado libros con dibujos suyos, por ejemplo "Mi Buenos Aires Querido", "Borges en aerosol", "Discepolín", "Pichuco", "Rocanrol", "Beatles a mano", "Cortázar" y "Los Rollin".

FITO PAEZ - HOMENAJE

FERNANDO MULLER
1ra Edicion:
1993
Editorial:
Crepe Editores

Serie de dibujos en blanco y negro homenajeando a Fito Paez.
Dibujos y caricaturas que van desde los comienzos de Fito hasta 1993, con personajes como Zappo Aguilera, Silvina Garre, Marcos Pusineri, Juan Carlos Baglietto, Sergio Sainz, Ruben Goldin, Charly Garcia, Luis Alberto Spinetta, Fabiana Cantilo, Anibal Troilo, Cecilia Roth, Carlos Gardel y el Negro Olmedo.

Fernando Muller es un dibujante que comenzò haciendo dibujo infantil y llegò a publicar en revistas como Billiken y y Cosmik.
Alumno de Hermenegildo Sabat, hoy vive como diseñador grafico y este libro es el primero que ha publicado.